Los nuevos precios en el gas, que espera el gobierno de Neuquén con ansiedad, comenzarán a aplicarse entre el 1 de marzo o el 1 de abril, a partir de la vigencia en ese plazo de la actualización de tarifas que prepara Juan José Aranguren, el ministro de Energía.
El aumento en las tarifas es el primer paso para concretar un “sendero de precios” que fije un promedio de 5,80 dólares el millón de BTU para el gas a boca de pozo, según los estudios realizados al respecto por el gobierno de Omar Gutiérrez. Es fundamental este paso para recuperar producción y hacer una especie de sustitución de puestos de trabajo, desde el petróleo al gas, en la cuenca neuquina.
Según publicó el diario La Nación, en los últimos 10 días, el Gobierno empezó a acelerar los pasos que llevarán a un aumento en las tarifas de gas. Si se cumplen los requisitos tecnológicos y burocráticos asociados al cambio en la modalidad de las boletas, las subas regirán desde el 1° de marzo. De lo contrario, la llegada de los aumentos se demorará hasta el primer día de abril.
El actual esquema tarifario incluye muchos modos de calcular el precio del gas para el usuario, lo que determinaría que las alzas tuvieran muy diferente impacto. La gama de aumentos empezaría en 40% y podría alcanzar el 300%, siempre según el tipo de tarifa, la carga actual de subsidios que serán eventualmente quitados y los beneficios sociales que decidan mantener para sectores más desfavorecidos.
Según consigna La Nación, la semana pasada, funcionarios del Enargas, el ente que regula el sector, se comunicaron con las principales distribuidoras del país, entre ellas, Metrogas, Gas Natural Fenosa y Camuzzi, para ordenarles que les imprimieran mayor velocidad a los procedimientos técnicos e informáticos necesarios para aplicar el nuevo mecanismo de facturación.
Las nuevas facturas serán bimensuales, con un talón de pago mensual. Para las empresas, implica un cambio importante en las liquidaciones.

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