Luis Chanampa fue reducido a golpes ayer a la madrugada por dos hermanos a los que, según la denuncia, intentó asaltar en una vivienda de Sarmiento al 2.300. Vestido con una campera policial, le rompió la cabeza de un culatazo a una de las víctimas y le gatilló, pero la bala no salió. En ese momento fue reducido a golpes. Terminó en el Hospital Regional y detenido. Su cómplice, que también llevaba una gorra de policía, alcanzó a escapar pero ya está identificado.
De acuerdo a lo que investiga la Seccional Segunda, Chanampa -quien cuenta con antecedentes- ingresó a una vivienda de Sarmiento al 2.300 sobre las 4:35, junto a su cómplice, portando un arma de fuego calibre 765.
Patearon la puerta y sorprendieron a Alejandro y a su madre, quienes en ese momento miraban películas.
Alejandro le contó a Diario Patagónico: “a mi hermano le pegaron con una pistola en la cabeza, le abrieron la cabeza”, producto de lo cual debieron practicarle diez puntos de sutura.
Relató que los delincuentes llegaron, entraron a la casa y dijeron: “somos de la Brigada, queremos algo”. Estaban “vestidos de policía, uno con capucha con la campera de policía, y el otro también de policía”.
Según se comprobó luego, Chanampa llevaba una campera con la inscripción de la Policía del Chubut. “Le gatilló el arma a mi hermano, resulta que no le salió la bala. Y ahí saltamos a defendernos”, describió Alejandro, trabajador del rubro gasífero.
PALIZA Y DETENCION
Cuando los hermanos se percataron de que la bala no salió, comenzaron a golpear a Chanampa desde el patio de la vivienda hasta la vereda exterior.
En esa vereda quedaron las manchas de sangre. Las paredes rojas evidenciaban también los lugares por donde el golpeado individuo se había apoyado.
La paliza, según los policías, habría dejado a Chanampa hasta con convulsiones, por lo que debió ser asistido en el Hospital Regional. Luego quedó detenido a disposición de la Justicia por robo agravado.
De acuerdo al segundo jefe de la Comisaría Segunda, Oscar Conrad, en el lugar se secuestró una pistola calibre 765 y un cuchillo que habría arrojado el otro sospechoso que está siendo buscado.
“En el Hospital mentía que le habían pegado como diez”, dijo ayer una de las víctimas. Es que en el centro asistencial se cruzó con el hermano de Alejandro, al que tuvieron que suturarle el cuero cabelludo.
“Anduvieron varias veces, siempre han querido entrar, pero ahora vestidos de policía. Me llamó la atención que hayan llegado de policías”, sostuvo Alejandro.
Hace dos meses que Alejandro y su familia viven en ese barrio y cree que se trató de un robo al boleo aunque se siente intranquilo después de lo que les pasó.
Comentó que antes vivía en el Balcón del Paraíso, pero que se fueron de allí porque le quemaron su casa. Según él por defenderse. “Me cansé de hacer denuncias. La policía no podía hacer nada”, afirmó.
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