Uno de los responsables de la Asociación Dante Alighieri, Luciano Giaccomini, dio algunos detalles de lo ocurrido el jueves en la entidad, cuando José María "Pochi" Errante ultimó de tres balazos a su ex pareja, Paola Repollo, y se quitó la vida.
"Estamos consternados -dijo a Radio del Centro-. El hecho sucedió en la Dante Alighieri, y la víctima es una chica apreciada por todos sus compañeros. Tenía una dedicación al estudio que todos valoraban. Ella estaba aprendiendo cultura e idioma italiano".
-¿Ella proyectaba radicarse en Italia?
-Quería escaparse de esta situación que veía venir.
-¿Se lo había comentado a los compañeros?
-Así se lo había dicho. Desgraciadamente los hechos se dieron de esta manera increíble.
Comprendemos que la fragilidad del equilibrio humano es inmensa. Es evidente que la línea entre la cordura y la locura es muy pequeña. Es justamente lo que le tocó pasar a este hombre, a quien conocía de toda la vida.
Nunca hubiéramos pensado que podía llevar adelante semejante acto.
-¿El había intentado hablar con ella previo a lo que ocurrió?
-Las clases empezaron a las 14 horas, y 15 minutos después llegó él.
Intentó, a través de la puerta vidriada, comunicarse con ella. La llamó, y ella lo eludió.
Sabemos, por lo que informó la policía, que tanto ella, como él, habían hecho exposiciones en la comisaría.
Ella venía tomando distancia, y él no quería poner fin al vínculo.
El, en los últimos tiempos, se había alejado de sus parientes, de las amistades, se había encerrado en sí mismo.
-¿Esto lo sabe por referencia de gente conocida?
-Sí. Es lo que me dijeron.
Pude ver el arma, y era una pistola nueva. Me animo a decir que los cinco tiros de ayer (por el jueves), fueron los primeros que se hicieron con el arma.
Es evidente que lo venía meditando. Su estado emocional era tal, que cuando él llegó por primera vez lo hizo con un auto, que estacionó frente a la Dante. Luego se fue caminando hasta la casa, y regresó en otro auto, ya con el arma encima. Esto da la pauta de que estaba desencajado.
Dios quiso que no hubiera persona ajena al hecho herida, porque los tiros quedaron incrustados en el piso.
-¿Fueron más de cinco tiros?
-Creo que sólo fueron cinco, pero traspasaron a la víctima y al victimario, y se incrustaron en el suelo.
El arma es una pistola 6.25, que -por lo que dicen- tiene un gran poder de fuego.
-¿Cuando Errante volvió, fue directo al aula?
-El llegó y entró como una tromba al aula, y descerrajó los disparos. No dio lugar a nada.
En otro sector estaba mi esposa (Ana), que daba clases a los menores, en un aula que está bastante lejos. Mi hija, María Emilia, estaba con los chicos de pintura, en el aula de al lado. Sacó a los chicos al balcón, y los hizo tirar cuerpo a tierra. No sabían si había un loco tirando, o qué estaba pasando.
Alicia (Giordano), la profesora que estaba en en aula con la víctima, hizo que los alumnos se pusieran cuerpo a tierra.
-¿Después del primer incidente en la puerta, la víctima lo comentó entre los alumnos?
-Cuando él estuvo por primera vez, ella se sintió conmovida, y se vio con la obligación de explicarle al resto de los alumnos lo que estaba pasando.
Les dijo que había tenido que cambiar el número de teléfono celular. Porque él últimamente estaba muy fuera de sí. Ella le estaba pasando el nuevo número a sus compañeros.
También nos llegaron rumores de que la semana pasada él venía diciendo que se iba a matar. Estaba fuera de sí. Es un hombre que no ha tenido contención.
Estaba alejado de todo, del ambiente automovilístico, de los parientes, son circunstancias difíciles de comprender. Lo que pasó no cabe en la cabeza de nadie que esté en sus cabales.
Desgraciadamente, se llegó a este punto, que le costó la vida a dos personas.
Comentá la nota