El ente de control dice que a muchos les falta el agua porque otros la derrochan

El ente de control dice que a muchos les falta el agua porque otros la derrochan
Un directivo del Ersept planteó que el otro inconveniente es generado por la cantidad de caños rotos, que la SAT demora en reparar. Desde el organismo justificaron el anunciado tarifazo del 20% y aseguraron que el aumento debería ser aún mayor.

En medio de los cuestionamientos de la oposición política al anunciado aumento en las boletas de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) y a la supuesta falta de controles del organismo para garantizar una mejor calidad de prestación del servicio, el Ente único de control y Regulación de los Servicios Públicos provinciales de Tucumán (Ersept) defendió el tarifazo aplicado.

Según dijo a LA GACETA Santiago Yanotti, vocal de la institución, el incremento del 20% que anunció el viernes el gobernador José Alperovich, y que se aplicará con las boletas de abril, “tendría que haber sido mayor, si se tiene en cuenta el aumento en los costos de operatividad, en siete ítems, que soportó la empresa”. “El Gobierno resolvió minimizarlo para que el impacto no sea tan grande para la gente”, explicó.

El funcionario aseguró que en su casa también juntan “el agua en botellas porque a veces se corta el servicio”, y admitió que “son entendibles” las críticas de la gente cuando el servicio funciona de manera deficiente. “Soy directivo del Ersept por cuatro años, pero usuario del agua voy a ser toda la vida”, acotó.

De todos modos, Yanotti justificó la modificación tarifaria, que para usuarios residenciales tendrá un impacto, en promedio, de $ 20 en la facturación bimestral. “Este aumento era necesario para garantizar la prestación del servicio ante el aumento de los costos fijos de la empresa, por ejemplo, en el valor de los químicos que se utilizan para potabilizar el agua, en el precio de los caños y en los salarios”, señaló.

Además, aseveró que la tarifa media de la SAT está “entre las tres más bajas de la Argentina”. Y consideró que “la gente debe entender” que el tarifazo “no es un capricho de la empresa, sino una medida para sostener costos, más una taza de rentabilidad mínima en un contexto de crecimiento poblacional y de edificaciones, con nuevos barrios y edificios, que multiplican el costo operativo permanentemente”.

¿Esto justifica la mala prestación del servicio que denuncian vecinos de distintos barrios de la capital y alrededores?, le inquirió este diario a Yanotti. El funcionario dijo que desde el Ersept solicitan “permanentemente” a la empresa “que se mejore la prestación en todo sentido”.

Según afirmó, el problema por la escasez de agua potable en Tucumán obedece a dos factores puntuales. “Por un lado están los caños que se rompen y que la SAT demora en reemplazar, que es un tema que venimos reclamando a la empresa para que lo revierta de manera urgente, pero por otro también está el tema del despilfarro. Hay un sector de la población que derrocha el agua, como la que tiene pileta y en lugar de ponerle cloro, cambia el líquido permanentemente, o los lavaderos”, enumeró.

El representante del ente de control aseguró que el tucumano, en promedio, “consume el doble de agua potable” que el resto de los argentinos.

¿Esto no se soluciona colocando medidores en cada casa?, le preguntó LA GACETA al funcionario. Contestó que se está trabajando junto a la SAT para que el esquema tarifario sea más equitativo y “paguen más los de mayor consumo y viceversa”. “Esto se va a resolver con la instalación de medidores, con 25.000 previstos hasta fin de año. Hay que empezar a incentivar económicamente a quienes cuidan este bien escaso y sancionar a los que lo derrochan”, opinó.

Por último, Yanotti dijo que acordaron con la SAT que “este año se realizará una audiencia pública en la que se tratará el nuevo esquema tarifario”.

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