Ensayan cómo eliminar los olores de efluentes

 Ensayan cómo eliminar los olores de efluentes
Las quejas de vecinos en relación a los olores nauseabundos que emanan de plantas elevadoras de líquidos cloacales puso en marcha una serie de mecanismos para estudiar el problema y buscarle una solución a corto plazo.
En base a la experiencia que tiene en práctica la empresa Aguas y Saneamientos Argentinos (Aysa) en el tratamiento de sedimentos, la concesionaria provincial ARSA e encuentra desarrollando en etapa de experimentación un dispositivo que podría servir para eliminar olores en varios sectores de Viedma.

La primera fase se concretará en la estación elevadora Nº 2 sobre barrio Guido, ubicado al Sur de la ciudad, siendo el último punto de enlace con la planta de disposición final del parque industrial. En esa zona urbana, se percibieron fuertes olores provenientes de grasas en descomposición.

Como parte de esta iniciativa, el equipo técnico prevé poner en funcionamiento un proceso que permitiría evitar la emanación de fuertes olores cloacales producidos por los gases que surgen en el circuito que recorre el líquido cloacal en el trayecto desde el domicilio hasta la planta reimpulsora correspondiente.

En este sentido, el técnico David Caminos, miembro del equipo de especialistas de Aguas Rionegrinas, explicó que lo que se pretende utilizar es realizar un compostaje como biofiltro. El objetivo es eliminar los malos olores que se producen dentro de la estación elevadora y que afectan a todo el barrio lindante con cada estación elevadora.

Este procedimiento de "biofiltración" se basa en principio en la interacción entre el gas con un medio orgánico reciclable. A partir de este proceso la empresa no sólo evitará los fuertes olores sino que además evitará la aplicación de inhibidores de olores que en la actualidad no satisface las necesidades actuales del servicio. Por ahora, se vienen neutralizando los olores por medio de filtros compuestos por diatomea y carbón activado. La absorción implica una saturación de estos componentes terminando con su vida útil, y resulta de alto costo su reposición.

Una vez aplicado a Viedma y con el análisis de los resultados, el dispositivo se pondrá en funcionamiento en otras localidades de la provincia.

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