Enriquecedora jornada debate sobre el anteproyecto de reforma del Código Penal

Enriquecedora jornada debate sobre el anteproyecto de reforma del Código Penal
La sede del Colegio de Magistrados y Funcionarios de Poder Judicial de Formosa albergo una enriquecedora jornada debate sobre el anteproyecto de reforma del Código Penal.

Se trato asimismo de la presentación del “Capítulo Formoseño de la Asociación de Pensamiento Penal”, quien inicio así su actividad académica como parte de esta prestigiosa organización nacional. Justamente dos destacados miembros de la misma, su director ejecutivo, el juez del Tribunal Oral de Necochea, el doctor Mario Juliano; y el presidente de la Mesa Directiva de la APP y juez del Tribunal Oral Nº 5 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el doctor Adrián Martín, fueron los expositores. “personas muy interesadas en discutir los asuntos públicos, y dentro de los mismos, aquello que se refiere al fenómeno punitivo”, fue destacado

El coordinador del capítulo formoseño, el juez del Tribunal Oral Federal de Formosa, Rubén Quiñonez presento a los visitantes junto a la defensora oficial de la Cámara Primera en lo Criminal de Formosa, Claudia Carbajal Ziesseniss.

Expuso justamente Quiñonez que aunque el núcleo central de la actividad DE la asociacion es académica, al ser parte de la comunidad sus tareas están dirigidas a la misma, de ahí que propiciaron esta “jornada de debate, análisis y reflexión sobre el anteproyecto del Código Penal”, el cual insistió en subrayar está dirigido a la comunidad porque los resultados de la misma serán expuesto a la sociedad formoseña.

Los magistrados disertantes coincidieron en que “básicamente la reforma del Código Penal plantea dos cuestiones. Una es sobre la necesidad de la reforma misma, y la otra en caso afirmativo como seria esa reforma”

“Sobre la necesidad de reforma hay casi una unanimidad de criterio en que más que un Código Penal estamos teniendo un amontonamiento de normas sin una sistematicidad. Y eso es debido a reformas espasmódicas que por cuestiones específicas se hicieron en las últimas décadas respecto a algunos delitos y a algunas penas en particular, advirtiendo incluso a confusiones a partir de hasta cuatro interpretaciones sobre una misma condena”.

Martin afirmo que “la necesidad de reforma es innegable, respecto al anteproyecto de cómo debe darse la reforma, uno puede tener matices diferentes, en líneas generales aborda las cuestiones sustanciales de reducción del poder punitivo y de gestionar los conflictos sin que el derecho penal no sea la principal solución. Incluso aborda ciertos institutos que me parecen sumamente interesante”.

Fue marcado el cambio que se ha dado en la sociedad y tener un Código que es del año 1921, para enfatizar que “existe una necesidad por el cambio social mismo y también por otros aspectos más profundos”.

Trampolín político

Martin lamento que haya “una parte de la dirigencia política que no quiere la reforma o quiere algo distinto, y es algo que se puede debatir. Lo tremendo es que hubo una toma de posición sin siquiera haberse leído lo que se proponía en el anteproyecto, y que sirvió simplemente para una suerte de trampolín para una cuestión eleccionaria”.

Entendió que “la dirigencia política debería tener una altura y una responsabilidad para discutir, al menos de algunas cuestiones centrales de esta reforma, dejando de lado los intereses mezquinos y electorales, y proponer debatir cual es la mejor reforma posible”.

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