Luego de conocerse la profunda “cava” que conmocionó ayer a los habitantes de Los Quiroga, ahora una nueva grieta apareció en localidades de Choya donde ya existen seis fallas en la tierra.
No son grandes extensiones, pero en los lugares donde se las puede observar alcanzan profundidades de hasta 1,50 metro y un ancho de más de 0,30 centímetros. Dimensiones que no pasan inadvertidas, más aún, cuando a causa de su presencia complican el tránsito vehicular por los caminos vecinales o producen daños en las represas.
Con este panorama EL LIBERAL recorrió un radio de 10 kilómetros al sur de la localidad de Laprida, en el departamento Choya, donde los pobladores de los puestos de Alto Bello y San Ramón (ambos en el interior loretano) todavía no le encuentran explicación a “por qué nuestra madre tierra tiende a partirse”.
Lo cierto es que en esta ocasión los daños llevan a que los reservorios de agua o las tradicionales represas no puedan almacenar la bendición de Dios debido a que la corteza sufre deterioros.
Juan Llugdar, poblador de Laprida y que ofició de guía en este itinerario, dijo que “algunas de estas grietas parecieran ser de vieja data”.
“Los vecinos dan cuenta de que existen casos de fisuras de hace tiempo, pero en otros casos fueron más recientes, luego de producirse las precipitaciones que se registraran para fines del año pasado, tras un 2013 nefasto debido a que en nuestro pueblo no hubo lluvias”.
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