El gobernador de la provincia Juan Carlos Bacileff Ivanoff se reunió en la noche del viernes con los mandos policiales y allí habría expresado de manera enérgica su malestar por las continuas fugas de reclusos de alcaidías y comisarías de Resistencia y del interior.
Las condiciones en que se produjo la fuga irritaron al gobernador. Lo que se sabe hasta ahora es que el sicario que mató a Roseo pudo escapar luego de que otro preso simulara tener un problema cardíaco y lograra así que el guardia que lo custodiaba se confiara y le abriera la celda. Entonces el delincuente lo redujo poniéndole una faca en el cuello y se montó la huida.
El relato, por lo infantil, dio lugar a una investigación, ante la sospecha de que en realidad pudo haber una complicidad de personal penitenciario.
Bacileff, en la reunión, habría manifestado que no piensa tolerar episodios de esa índole, sobre todo cuando no se trata de un hecho aislado, sino que la vulneración de los centros de reclusión viene siendo una constante en la provincia.
Una fuente consultada por NORTE sostiene que, ante el duro cuestionamiento, la cúpula policial puso su renuncia a disposición del gobernador, aunque este dato no pudo ser confirmado y al cierre de esta edición no se habían producido novedades.
Del encuentro participaron también el ministro de Gobierno Marcos Verbeek y su equipo de secretarios.


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