Del hecho participaron quienes ocupan la comuna de Plaza Huincul y los que querían cobrar sus haberes.
En principio debió intervenir la Policía porque no hubo manera de calmar los ánimos entre los dos grupos. Quienes quedaron fuera del edificio comunal pretendían que se terminara con la protesta de sus colegas pero ello, finalmente, no ocurrió.
Si bien la agresión no pasó más allá de las palabras, se vivieron momentos de tensión en el ingreso a la comuna.
Ayer por la tarde los desocupados continuaban con la toma del edificio central del municipio pero los demás se habían retirado luego de cobrar como se les había prometido.
El intendente Alberto Crespo y sus funcionarios se encontraban en el edificio, a la espera de conseguir alguna solución que no fue posible luego de casi veinte días.
“Queremos que esta mujer (por Sofía Hermosilla, dirigente de la Central de los Trabajadores Argentinos) se vaya porque vino a calentarle la cabeza a veintiocho compañeros, los convenció de que podían ingresar al municipio y dejó a todos los demás afuera”, manifestó una de las mujeres que protestaban fuera del edificio municipal.
El grupo que se presentó asegura que tiene la representación de la mayoría de los trabajadores subsidiados, que suman 350 en total. “Cuando pedimos un aumento fue por todos, no por unos pocos como hace esta mujer”, expresaron ofuscadas las manifestantes.
En tanto, el pedido para la contratación de veintiocho personas ha sido rechazado por el municipio que adujo la falta de recursos suficientes para realizar dicha acción. Y en el mismo sentido se respondió desde el gobierno provincial.
Debido a esta situación, el intendente resolvió dictar asueto. En tanto, se informó que las tareas habituales de recolección de residuos se realizarán normalmente.
Comentá la nota