Enfrentamiento entre la Policía y los aborígenes que mantenían el corte sobre la ruta nacional N° 86

Un aborigen y un oficial principal de la Policía fallecidos, fue el saldo del desalojo del corte de la ruta nacional 86 donde hace más de cuatro meses los tobas de la colonia La Primavera mantienen su reclamo por la propiedad de tierras.
El enfrentamiento dejó tres policías heridos, uno con una flecha en el pecho y los otros dos con impactos de bala; y un aborígen con fracturas múltiples. Según fuentes oficiales el caso tiene 25 detenidos, 15 varones y 10 mujeres. Todo comenzó en horas de la mañana cuando miembros de la familia Celía denunciaron ante la Policía jurisdiccional que varias personas habrían cortado el alambrado perimetral e ingresado a su campo. Los efectivos se constituyeron en el lugar para corroborar lo denunciado y se habrían encontrado con aborígenes que los enfrentaron con puños y palos, despojando a los uniformados de dos armas reglamentarias. Los uniformados debieron retirarse del lugar. En horas de la tarde y con la consigna de “constituirnos en el lugar para reestablecer el orden y recuperar las armas reglamentarias, de ser posible” efectivos de Infantería se hicieron presentes en el corte que llevan adelante sobre la ruta 86. Allí se produjo un fuerte enfrentamiento que derivó en dos muertos, varios heridos y una importante cantidad de detenidos. Los momentos de máxima tensión se vivieron durante la tarde de ayer

La Mañana dialogó con Félix Díaz, referente de los manifestantes quien aseguró que “estamos escondidos en el monte por-que tenemos miedo de que la Policía nos encuentre, porque nuestras vidas corren peligro”. “Esta mañana (por ayer) hubo incidentes muy graves cuando la Policía quiso desalojar a una familia por orden judicial, por lo que hubo una inmediata reacción de la comunidad que pedía la orden judicial. Se armó una refriega y los policías se alejaron”, relató el dirigente aborigen. Procedimiento Por otra parte comentó que en horas de la tarde, “alrededor de las 17 llegaron policías de civil, uniformados, de Infantería para desalojarnos de la ruta. Hubo disparos, quemaron nuestras casas dentro del predio de tierras que queremos recuperar y detuvieron a muchos hermanos, incluyendo a mi esposa Amanda Asijak. También hay heridos graves y uno de nuestros hermanos está muerto”. “En mi caso no sé que hacer temo por mi seguridad. Pero quiero seguir luchando para que sea verdad la justicia social para mi comunidad”, enfatizó Díaz que aseguró también “estamos escondidos en el monte porque tenemos miedo que la Policía nos encuentre, tememos por nuestra integridad”, remarcó.

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