En 9 años, crecieron más del doble los accidentados en moto. Pero se perdieron las camas para rehabilitación. El 25% de los internados en el Urgencias quedan allí porque no pueden ser derivados.
Pero el dato que sorprende es que, a medida que este tipo de incidentes crece de manera exponencial, el sistema público de salud pierde las camas destinadas exclusivamente para que estos pacientes se recuperen lo más pronto posible. Y puedan volver a caminar, hablar o reinsertarse en el mundo laboral.
Según la estadística del Hospital de Urgencias, la cantidad de lesionados en moto creció más del doble en 9 años. Así, en 2004 se registraron en la ciudad de Córdoba 3.369 accidentados. En 2013, la cifra trepó hacia 10.177. Pero este no es el único dato preocupante: en este centro de salud, cerca del 25 por ciento de los internados permanece allí porque no consigue cama en un centro público de rehabilitación, como Luis Rodríguez o debe esperar meses un lugar por culpa de esta saturación de camas, como Marisol.
Fueron 630 pacientes –sobre un total de 2.520– que sufrieron accidentes y quedaron con secuelas de moderadas a graves debido a traumatismos cráneo-encefálicos. Debieron permanecen en el internado por dos motivos: esperaban una prótesis o no consiguieron cama en un centro público de rehabilitación. El promedio de estadía es de cuatro a cinco meses, informó Soledad Ripoll, trabajadora social del Área de Servicio Social del Hospital de Urgencias.
Por su parte, el vicedirector del Urgencias, Rodolfo del Boca, apuntó que hay riesgo infeccioso en quienes permanecen en centros no especializados en trabajar con secuelas. “Una vez que el paciente logra ser estabilizado y recupera sus signos vitales, lo ideal es que sea trasladado a un centro especializado en rehabilitación.
Eso será crucial para que la persona recupere lo más pronto posible sus funciones perdidas. Si se queda en un hospital que no tiene estas características, al que además llegan pacientes de todo tipo, el riesgo infeccioso es importante”.
Dos tercios no. En la capital provincial, el centro de referencia pública de rehabilitación se encuentra en el Hospital Misericordia. Pero este servicio no cuenta con camas específicas para pacientes que quedaron con secuelas de graves a moderadas. Debe “pedir prestadas” una o dos unidades a Clínica Médica, informó Roberto Ramos, delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
“El Misericordia tenía dos camas exclusivas para rehabilitación que funcionaban en el Pabellón 1 del antiguo edificio. Pero cuando el hospital pasó del edificio viejo al nuevo, en 2011, esas dos camas se perdieron”, advirtió el delegado.
Sin camas específicas de rehabilitación y con una epidemia en crecimiento, ¿adónde van los pacientes que no pueden valerse por sí mismos? Fuentes de la Dirección General de Inclusión Sanitaria del Ministerio de Salud provincial indicaron que, en 2013, 203 personas recibieron asistencia en alguno de los nueve centros de rehabilitación que funcionan en la provincia de Córdoba. De ellos, 170 fueron asistidos en el Misericordia (con tratamiento ambulatorio o de internación).
La cifra representa un tercio de los 630 que “sobraron” en el Urgencias.
En lo que va del año, se atendieron a 10 personas con secuelas graves a moderadas (muchas de ellas discapacitados neurológicos). Aún permanecen internados en rehabilitación tres. “Los servicios especializados atienden a las personas con secuelas graves. El resto va a los hospitales provinciales o se derivan a una clínica, en el caso de tener obra social”, agregaron.
Advertido
La falta de camas de internación para pacientes con secuelas fue advertida en el informe “Situación de los Hospitales Públicos de Córdoba” realizado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en noviembre de 2013.
ANÁLISIS
¿Qué pasaría si hay una urgencia?
Natalia Lazzarini
Redacción / nlazzarini@diaadia.com.ar
¿Qué es lo primero que se te viene en mente cuando pensás en discapacidad? ¿Rampas? ¿Sillas de ruedas? ¿Veredas en mal estado? ¿Y qué tal si te dijera que el problema pasa por otro lado? ¿Que en Córdoba, al igual que en la mayoría de los centros urbanos, la principal materia prima de la discapacidad son los accidentes de tránsito? ¿Y que la principal limitación no son las condiciones físicas, como no poder caminar, sino mentales, como no poder volver a hablar?
Nuestra provincia sumó 200 mil discapacitados en 10 años. Según datos del Indec, la prevalencia de personas con limitaciones permanentes creció un 50 por ciento de censo a censo. En 2001, tenía algún tipo de discapacidad el 8,3 por ciento de la población. En 2010, la proporción había crecido al 12,4 por ciento.
Sería injusto afirmar que nada se ha hecho en estos 10 años. Es cierto que aumentaron los servicios de rehabilitación en el interior provincial. “Hoy tenemos nueve centros”, remarcan desde el Ministerio de Salud provincial. Pero la carencia de camas de internación sigue siendo el eje de un problema que la salud pública no está pudiendo ver. Un detalle no menor: de la asistencia post trauma dependerá la recuperación o no de las funciones elementales del accidentado: que vuelva a caminar, hablar o trabajar.
La regla básica de la sensatez indica que es mejor esquivar mensajes agoreros. Pero ¿qué pasaría si en Córdoba tuviésemos una catástrofe como la que aconteció en nuestra vecina Catamarca? ¿Cómo respondería el sistema público de salud cuando el internado del principal hospital destinado a la emergencia se encuentra ocupado, en buena parte, por personas que no tienen otro sitio donde ir?
Sacá tus propias conclusiones.
Internado en el Misericordia: la promesa cumple cuatro años
“No existe actualmente oferta de atención pública para la internación de personas con discapacidades severas. Hay quienes se encuentran a la deriva por no tener obra social o que pagan costosísimos tratamientos en centros privados”. La frase no le pertenece a un delegado díscolo de un hospital. Fue pronunciada en conferencia de prensa, en junio de 2010, por el entonces ministro de Salud provincial, Oscar González.
En aquella oportunidad, el funcionario afirmaba que 14 mil personas habían tramitado el certificado de discapacidad entre 2008 y 2010. Y que el 45 por ciento de las limitaciones eran neurológicas. Prometía además la construcción de dos internados para rehabilitación en la provincia: “Ya avanzamos en la construcción y equipamiento de camas de internación en los hospitales de Río Cuarto y Misericordia”, dijo.
Al día de hoy, esos dos centros siguen sin ser abiertos. “Tenemos nueve camas listas para inaugurar. Estamos esperando el ‘OK’ del gobernador”, indicó Héctor Schiarolli, director del Hospital San Antonio de Padua, de Río Cuarto. Sin embargo, en la ciudad de Córdoba, el servicio de Rehabilitación del Misericordia queda a merced de la “gentileza” de Clínica Médica.
Cabe destacar sin embargo que, desde 2008 a la fecha, ha mejorado la derivación de pacientes del interior. Hoy existen nueve servicios de rehabilitación, dos en capital y el resto en Villa Dolores, Villa María, Unquillo, Cruz del Eje, Laboulaye, San Francisco y Río Cuarto.

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