Como refiriéramos esta semana, comenzó a desarrollarse el estudio de factibilidad que la cooperativa eléctrica le confió a la consultora GreenWatts, para determinar la viabilidad del proyecto de instalación de una planta de energía a partir de la biomasa - Esto significa un proyecto de importancia estratégica, que situaría a Rojas a la cabeza en ese ámbito
Álvarez y Vilariño mantuvieron en este marco una reunión inicial de trabajo con el responsable del servicio eléctrico de la Clyfer, ingeniero Fabián Arrostito y, haciendo un alto en la actividad, tuvieron la deferencia de atender a este diario. Los técnicos de Greenwatts y Arrostito formularon en ese marco interesantes declaraciones.
En este sentido, es importante mencionar que la Clyfer, a través del decreto Nro. 1 del ProIngen, recibió una asistencia financiera provincial para realizar el referido estudio que, a su vez, delimitará los aspectos técnicos, económicos e incluso ambientales y sociales del proyecto.
EL PROYECTO
DE LA CLYFER
Este diario ya había anticipado, en exclusiva, que la Clyfer, en conjunto con una firma privada, estaba abocada a la materialización de un ambicioso proyecto: la instalación de una usina productora de biomasa.
En este sentido, con el inicio del proyecto de factibilidad correspondiente por ende se comenzará ahora a avanzar en aras de la materialización del plan.
Este proyecto imbrica con otras iniciativas de la cooperativa eléctrica en materia de producir energías renovables. Como ya hemos apuntado en distintas oportunidades, la entidad le está brindando pleno apoyo al técnico local Oscar Sález, constructor de aerogeneradores de diseño propio, y hay un proyecto en firme para instalar una planta de generación de energía eléctrica mediante ese sistema, seguramente en algún lugar de la zona rural del distrito
El proyecto de la Clyfer es ambicioso y significa una apuesta a futuro que propone metas elevadas tanto en lo tecnológico como en lo económico. También es muy importante en lo económico, en cuanto a niveles de inversión, y a partir de la producción de biomasa y la posibilidad de generación de energía, se abren en tanto importante perspectivas en el marco de las políticas de Estado encaminadas justamente a favorecer la producción de energías renovables. Esto será beneficioso para las partes involucradas en el proyecto.
De hecho, se sabe que este proyecto tiene una magnitud de enorme alcance e inclusive podría significar, inclusive a nivel internacional, una apuesta muy significativa.
Es un dato no menor, y que implica, en rigor, una propuesta con visión de futuro que, indudablemente debería sustentarse política y económicamente en el tiempo: el Ministerio de Planificación Federal del gobierno nacional recibió diez ofertas, nada menos, para desarrollar proyectos de generación eléctrica, a partir de la utilización de biomasa como fuente de combustible.
Estos proyectos generarán energía eléctrica a partir de la utilización de restos biomásicos de la producción de azúcar (bagazo de caña), uvas (poda, orujos, etcétera) y aceitunas (poda, carozos, etcétera) y de la industria forestal (aserrín, costaneros y viruta), que se localizan en las provincias de Salta, Tucumán, Chaco, Misiones, Corrientes y La Rioja.
Es para tenerlo en cuenta: palabras -y conceptos- como energías renovables, biodiesel, biomasa, energía eólica, etc., ya no son en rigor meras alternativas sino, en realidad, posibilidades concretas.
Energías
renovables
Se denomina energía renovable a la energía que se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, unas por la inmensa cantidad de energía que contienen, y otras porque son capaces de regenerarse por medios naturales.
Las contaminantes (que son las realmente renovables, es decir, que se renuevan) se obtienen a partir de la materia orgánica o biomasa, y se pueden utilizar directamente como combustible (madera u otra materia vegetal sólida), bien convertida en bioetanol o biogás mediante procesos de fermentación orgánica o en biodiésel, mediante reacciones de transesterificación y de los residuos urbanos.
Las energías de fuentes renovables contaminantes tienen el mismo problema que la energía producida por combustibles fósiles: en la combustión emiten dióxido de carbono, gas de efecto invernadero, y a menudo son aún más contaminantes puesto que la combustión no es tan limpia, emitiendo hollines y otras partículas sólidas. Sin embargo se encuadran dentro de las energías renovables porque el dióxido de carbono emitido será utilizado por la siguiente generación de materia orgánica.
También se puede obtener energía a partir de los residuos sólidos urbanos, que también es contaminante.
Las energías renovables han constituido una parte importante de la energía utilizada por los humanos desde tiempos remotos, especialmente la solar, la eólica y la hidráulica. La navegación a vela, los molinos de viento o de agua y las disposiciones constructivas de los edificios para aprovechar la del sol, son buenos ejemplos de ello.
Hacia la década del 1970 las energías renovables se consideraron una alternativa a las energías tradicionales, tanto por su disponibilidad presente y futura garantizada (a diferencia de los combustibles fósiles que precisan miles de años para su formación) como por su menor impacto ambiental en el caso de las energías limpias, y por esta razón fueron llamadas energías alternativas.
Actualmente muchas de estas energías son una realidad, no una alternativa, por lo que el nombre de alternativas ya no debería emplearse.
PASO INICIALES
DEL PROYECTO
Como ya hemos referido, la materialización de un proyecto de esta magnitud requiere de pasos previos. Uno de ellos, además de la planificación general del proyecto, será el estudio de factibilidad, es decir, todos los aspectos inherentes a dicha concreción, y sus consecuencias directas -negativas y positivas, sea en lo económico como en lo operativo, etc.-, pero en su misma complejidad queda patente la importancia del plan.
Aquí, claramente, tenemos a través de nuestra cooperativa eléctrica la posibilidad de establecer un eje de desarrollo energético ecológico que puede colocar a nuestra ciudad a la vanguardia en la región, sino en buena parte del territorio provincial.
Es un proyecto de enorme importancia para esta comunidad, y no solamente por el aspecto ambiental. Si se logra implementar una planta de producción de energía mediante fuentes renovables, podríamos generar una determinada potencia eléctrica que, por ejemplo, permitiría abastecer de manera segura y sin depender del sistema interconectado distintos puntos de la ciudad o del distrito. Y además se podría aliviar las cargas crecientes que soportan las líneas del sistema interconectado, en virtud del aumento de la demanda de energía. O, por ejemplo, podríamos abastecer a toda la ciuda en caso de una contingencia o avería que interrumpa el servicio convencional...
En este sentido, los ingenieros Álvarez y Vilariño coincidieron en puntualizar la importancia crucial de emprendimientos de esta naturaleza. Que además se corresponden con determinadas pautas políticas internacionales implementadas mediante acuerdos entre distintos países (como el protocolo de Kyoto, por ejemplo), que obliga a los firmantes a disponer de determinada capacidad de producción energética mediante sistemas ecológicos, en aras de contribuir a disminuir el calentamiento global, o la disminución alarmante de las reservas petrolíferas.
En la misma línea, los especialistas señalaron que independientemente de la magnitud que posea finalmente, el proyecto puesto en marcha por la cooperativa eléctrica constituye una excelente oportunidad económica, más allá de que para lograrla sea necesario realizar una importante inversión económica.
Aún hay mucho que evaluar y definir: qué tipo de planta será construída, dónde será instalada, conveniar el abastecimiento de desechos vegetales, cómo estructurar su funcionamiento, etc. Pero tanto Vilariño como Álvarez remarcaron que los beneficios pueden llegar a corto plazo. Por un lado, se estará dando utilidad a desechos de origen agrícola que, si bien suelen ser biodegradables, en algunas condiciones pueden no serlo, por lo cual contaminan. Además, la propia producción agrícola de la región brindaría una fuente casi inextinguible de ese producto, necesario para la elaboración de la biomasa.
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