Enemigos árabes para Irán se buscan

En el inicio de una gira de tres días por países del Golfo Pérsico, la jefa de la diplomacia norteamericana, Hillary Clinton, proclamó que "que la postura de Irán no deja otra opción a la comunidad internacional más que endurecer las sanciones". La secretaria de Estado aterrizó ayer en Qatar, potencia petrolera sobre el Golfo y en la península arábiga, desde donde hoy partió rumbo a Arabia Saudita. En Riad será recibida, por primera vez, por el propio rey Abdalá bin Abdelaziz. El objetivo de la gira es simple: conseguir apoyo entre los países árabes para imponer un nuevo paquete de sanciones a Teherán por su programa nuclear.
Ante el Foro Estados Unidos-Mundo Islámico, en un discurso transmitido en directo por el canal qatarí Al Jazira, Clinton acusó a Irán de negarse a "demostrar ante la comunidad internacional que su plan nuclear es con fines pacíficos". "Me gustaría encontrar una forma de afrontarlo de la manera más pacífica posible. Cualquier compromiso positivo sería bienvenido, pero no mientras construyen su bomba nuclear", dijo Clinton.

El jueves pasado, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, anunció que su país ya había logrado producir uranio enriquecido al 20 por ciento. Según Clinton, el mensaje del mandatario probó las intenciones belicistas de la República Islámica y por eso advirtió por su parte que Occidente "exhorta a Irán a que reconsidere sus peligrosas decisiones políticas"

Para convencer a los vecinos de Irán de que Estados Unidos tiene buenas intenciones en la región, Clinton tocó un tema que conmueve sensibilidades en el mundo árabe. La secretaria de Estado aclaró en Qatar que su país "ha alentado a Israel a que detenga el desarrollo de los asentamientos judíos" en Cisjordania; también insistió en la necesidad de "una paz global en Oriente Medio que comprenda un Estado israelí y otro palestino".

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