Se endurece el corte de Ruta en Ibarreta

Se endurece el corte de Ruta en Ibarreta
Vecinos de Ibarreta, trasladaron de lugar el corte de la ruta 81 y endurecieron la protesta por lo que la situación se puso mas tensa a partir de una orden judicial de desalojar la ruta nacional.

Luis Fernández, un vecino que protesta en el lugar, dialogó con Radio Uno y El Comercial sobre la situación que allí se vivía en la tarde del jueves. Confirmó que el piquete se ha “corrido” debido a una orden de desalojo emanada por la Justicia. Los manifestantes, lejos de levantar la medida, la trasladaron.

Un oficial de la Gendarmería Nacional se hizo presente para intimar a los piqueteros de una orden del Juez Federal Valiente quien estableció el levantamiento de la medida de bloqueo. En respuesta a esa medida, los vecinos de Ibarreta que cortan la ruta 81, se desplazaron hasta la intersección de la primera vía con la Ruta 95 para poder continuar con la medida de fuerza.

“Nosotros endurecimos la posición y nos corrimos a la intersección de la Ruta 95 y hay alrededor de 200 personas que estamos cortando dicha intersección”, dijo el entrevistado que renovó su pedido de la presencia del Ministro de Obras Públicas, Jorge Jofré: “el Ministro nos dijo que nos iba a atender una comisión pero nosotros queremos que él hable con nosotros”, exigió. “Alrededor de las 15, el comandante de Gendarmería nos dijo que había una orden de desalojo, nosotros endurecimos la medida y la trasladamos. El intendente se burla de nosotros”, dijo.

La ruta 95 oficiaba como desvío al corte sobre la ruta 81 por lo que a partir de ahora, los problemas para quienes circulen por esas rutas serán aún peores, sumando a este inconveniente que las horas de corte se prolongarán antes de permitir que el tránsito sea liberado.

Cortes de ruta: una

situación de la que

nadie se hace cargo

Para algunos es una moda. Para otros el único camino, lo concreto es que los cortes de ruta en la provincia ya son una realidad de la que nadie en el gobierno de Gildo Insfrán se hace cargo. Distintos sectores de la comunidad han tomado esa forma de protesta para que “los vean” tanto a ellos como a sus reclamos. Mientras los distintos funcionarios que deben dar respuesta miran para otro lado, hay formoseños que reclaman.

Pueden ser pertenecientes a distintas comunidades aborígenes, a productores bananeros, vecinos de un pueblo, docentes o gente de otros sectores sociales. Los reclamos van desde viviendas, tierras, agua potable, ambulancias, escuales nuevas, etc. La temática es variada como lo son los que reclaman.

También es variado el arco de sectores funcionales del gobierno que deben atender la problemática que se expone en cada protesta sobre una ruta. Pero nadie responde. Nadie se digna atender el reclamo, el pedido, casi el ruego de formoseños que esperan que sus voces no vuelen en el aire.

Algunos agotaron el camino administrativo de pedidos, otros no logran ser atendidos por la dirigencia política de su localidad o zona y es real que también algunos llevan sus reclamos a extremos que rondan el absurdo, pero son temas a atender y resolver. Pero nadie aparece.

Nadie del gobierno se sube a una de sus camionetas y recorre las rutas para ir a poner el oído, el pecho y su función a disposición de la gente. Los dejan solos, apuestan al desgaste, al cansancio de los manifestantes.

Es real también que sectores políticos opositores o que no comulgan con el gobierno de Insfrán se “suben” al reclamo y buscan lograr lo que no obtienen en las urnas: apoyo popular. Pero nadie objeta el reclamo, el disparador de un corte de ruta.

Separa la paja del trigo es fácil, si hay predisposición en las esferas oficiales.

No alcanza con declaraciones periodísticas acusando a quienes se cansaron de esperar respuestas. Los funcionarios no funcionan. No atienden y no se ponen a la altura de las circunstancias.

Los cortes de ruta son irritativos para quienes los padecen bajo el sol, pero también lo son para quienes los protagonizan. Aquellos que han agotado su paciencia en espera de una respuesta. Las promesas ya no son aceptadas, quieren realidades.

Los partes de prensa oficial ignoran el problema, no existe. No lo tratan, no lo abordan. Lo ocultan de la lectura de los diarios, de los televidentes o los oyentes de radio.

Algunos creen en Casa de Gobierno que el no hablar en los medios sobre el tema contribuye a apostar al desgaste, pero se olvidan de las redes sociales, de los medios que no aceptan el libreto oficial.

Hoy vía un celular una persona desde cualquier lugar de Formosa sube a internet una foto, unas palabras y el reclamo se viraliza por internet. Contra eso el gobierno poco y nada puede hacer.

Lo que si pueden hacer es que los funcionarios cumplan sus tareas, que los problemas no se desarrollen y en particular prevenir, planificar y atender las situaciones antes que un tema menor se convierta en una protesta.

Hoy la gente ya no espera promesas de campaña, hay gente que quiere cosas tan simples como un poco de agua en su casa.

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