Dos tributarios tucumanos aportan residuos tóxicos provenientes de citrícolas, curtiembre, ingenios y Minera La alumbrera.
EL LIBERAL participó ayer de la inspección que tuvo como destino la desembocadura del canal DP2 y Troncal donde fueron evidentes las muestras de contaminación al hallarse numerosos sábalos que flotaban sin vida en aguas turbias y malolientes.
La sonda multiparamétrica que posee el organismo provincial marcaba el punto 2 de oxígeno diluido en agua, registro que indica la inexistencia de vida ictícola en este tributario tucumano.
Los sábalos muertos en estado de descomposición, más los residuos industriales, generaban un hedor que tornaba el ambiente irrespirable.
El agua presentaba el mismo color verde grisáceo del que se constató el miércoles pasado durante la toma de muestras en territorio tucumano.
“Allá teníamos registros más bajos de oxígeno y al llegar al embalse se diluye un poco, de todas maneras en estos momentos el DP2 y Troncal le aportan contaminación al embalse”, manifestó el biólogo Sergio Zaltz.
El Salí, normal
Al llegar a la desembocadura del río Salí, los técnicos encontraron un buen estado con aporte de oxígeno y vida ictícola.
En el itinerario por la desembocadura, se encontraban guías de pesca y pescadores de la provincia de Tucumán.
“El Salí tiene un buen volumen de agua y por ahora se encuentra normal, ojalá se mantenga así porque es uno de los tributarios que más contamina el embalse”, dijo Zaltz.
El monitoreo concluyó con la toma de muestras de agua en el sector conocido como Toro Mocho, cercano al centro del embalse, donde se registró casi 14 de oxígeno diluido en agua, factor clave para la supervivencia del pez.
“Vamos a seguir con los monitoreos y en los próximos días estaremos haciendo entrega de los informes y resultados de laboratorio al Comité de Cuenca. Los registros serán continuos y no habrá día específico ni horario para informar sobre el estado de los tributarios y su impacto en el embalse”, concluyó el biólogo. l
Comentá la nota