Niños de 10 y 13 años que en la tarde de ayer jugaban en una especie de barranco plagado de tamariscos entre la calle Urquiza y el Pasaje Cruce de los Andes al 200 dieron con un macabro hallazgo: el cuerpo semi incinerado de un bebé recién nacido y envuelto entre papeles de diarios y una bolsa adentro de una caja de cartón.
Los primeros indicios dejaban entrever que se trató de un bebé que nació en tiempo y forma y que posiblemente haya sido víctima de una maniobra abortiva y que alguien arrojó desde un patio trasero de la calle Urquiza al 200.
“Estaba quemadito, se ve que quisieron quemarlo entero, pero conservaba toda una pierna y podía verse que tenía el cuero cabelludo levantado, tuvimos que cuidarlo que no se lo llevaran o comieran los perros, se ve que estaba muerto hace varios días ya que estaba agusanado”.
Era el macabro relato de la madre de los niños que encontraron el cuerpecito cuya autopsia determinará las causas y el tiempo del deceso, mientras desde la Brigada de Investigaciones comenzaban a recabar los primeros datos que permitan llegar a identificar a la progenitora y que dé las explicaciones pertinentes.
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