Dos niñas menores de un año con signos de desnutrición grave fueron relevados por los agentes sanitarios de la provincia en el norte salteño, aunque por el momento su situación no requirió internación en un hospital.
Una de las niñas pertenece a una comunidad wichi de Misión Sachapera, y la otra a una familia criolla de Villa Güemes.
"En un caso el problema se presentó asociado a una enfermedad infecciosa, y en otro a un problema social. Pero en ambos casos constatamos un gran nivel de alarma en las madres", señaló el funcionario.
Según informó Heredia, en el operativo ya se han relevado la totalidad de las misiones aborígenes de las zonas este y norte de Tartagal.
Allí los agentes fundamentalmente hacen controles de peso de los niños.
"La alarma se enciende cuando se constata que entre un control y otro, con una semana o quince días de por medio, el niño no ha subido de peso, o incluso ha bajado", dijo el funcionario.
El funcionario insistió en el impacto que ha tenido la tala de bosques en la crisis alimentaria por la que atraviesa el norte de la provincia. "Muchos aborígenes han tenido que salir de su ambiente y han cambiado parte de su dieta por los hidratos de carbono, que a algunos nos hace obesos y a otros los malnutre".
Por eso reiteró que el desafío no es sólo brindar comida , sino también educación sanitaria y alimentaria.

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