Encontraron un cadáver embolsado y atado con alambre

Encontraron un cadáver embolsado y atado con alambre
Fue camino a Villavicencio. Por el estado del cuerpo no se pudo precisar la edad ni la identidad de la víctima.
Ayer, en horas de la siesta, dos efectivos policiales, que junto a sus familias se encontraban franco de servicio recorriendo la zona del pedemonte mendocino, descubrieron debido al olor nauseabundo y en medio de los matorrales, el cuerpo de un hombre que estaba envuelto con nylon y atado con alambre, en avanzado estado de descomposición. Fue en la ruta 52, camino a Canota, dentro de la jurisdicción del departamento de Las Heras y cerca de las 14.30 dieron el aviso al 911.

Personal de la Unidad Especial de Patrullaje de Las Heras, que recepcionó la denuncia y que fue la primera en llegar a la zona, confirmó que se trataba del cadáver de un hombre joven, aunque debido a que el cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición, en principio no se pudo estimar la edad de la víctima (una fuente conjeturó que podría tener entre 17 y 20 años) y la identidad, por el momento, también se desconoce. Tampoco se tienen indicios de la causa del deceso, mientras que personal de Científica trabaja en el lugar.

Interviene en las actuaciones la Oficina Fiscal N° 5, con la fiscal de instrucción Virginia Rumbo a la cabeza.

La historia

Esta zona, reconocida como atractivo turístico, también tiene una historia emparentada con los homicidios y la aparición de cadáveres a un costado del camino.

Hace cuatro años, turistas que caminaban por la zona se encontraron con un cadáver semienterrado. El cuerpo que, como ahora, estaba maniatado y envuelto en una lona, tenía algunos cortes en el cuello y golpes en la cabeza.

Mucho mas cerca, en setiembre de 2012, un hombre que se encontraba paseando a su perro cerca de esta ruta 52, descubrió en forma casual el cadáver de un hombre y cuyo deceso, en un primer momento, no pudo ser determinado. El cuerpo se encontraba totalmente vestido, con dinero en sus bolsillo y sin signos aparentes de violencia.

La leyenda

Sobre esta traza que une Las Heras con Uspallata, también se encuentran las ruinas de las minas de Paramillos, ubicadas en las cercanías de los antiguos corrales. Ahí de un monolito cuelgan crucifijos y múltiples ramos de flores de plástico, marcando el lugar dónde fue muerto - un 25 de octubre de 1895- por asesinos a sueldo, con datos aportados por la propia policía, Juan Francisco Cubillos, reconocido popularmente como el "Gaucho Cubillos".

Ese lugar, oratorio de los promesantes que, de todo el país, demandan la mediación de ayuda del "santo popular", es tan visitado como la tumba donde reposan sus restos en el cementerio de la Capital.

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