Fue encontrado en un pozo con un hierro clavado en la cabeza

Fue encontrado en un pozo con un hierro clavado en la cabeza
POSADAS. El joven Eduardo Cabrera de 18 años agonizaba cuando su hermano lo encontró. Estaba empalado en uno de los hierros que quedaron luego de una construcción vial en el acceso Sur. Tenía golpes y un cuchillo clavado en el ano. Actualmente se encuentra al borde de la muerte luego de protagonizar una pelea y ser arrojado a un pozo donde se incrustó un hierro que le atravesó la cabeza de manera vertical.

El hecho ocurrió durante la madrugada de ayer en el asentamiento Tacuaritas II, ubicado a escasos metros del puente peatonal ubicado en el acceso sur de la ciudad, en el barrio Fátima. La víctima fue identificada como Eduardo Ismael Cabrera y fue intervenido quirúrgicamente ayer al mediodía en el Hospital Madariaga, aunque los médicos aclararon que poco pudieron hacer frente a las graves heridas que presentaba.

“Su vida actualmente pende de un hilo y en caso de recuperarse tendrá serias dificultades para respirar, perderá la vista y tendrá que alimentarse mediante una sonda”, manifestaron los familiares de Eduardo que estaban de vigilia en la sala de espera de ese nosocomio. “El hierro le rompió todo dentro de la cara”, relató Sergio Cabrera, uno de sus once hermanos.

Según contó la familia, el joven habría sido víctima de un feroz ataque propiciado por dos conocidos del mismo asentamiento con los que estaba compartiendo tragos y ahora están prófugos. Aparentemente, en algún momento de la noche se desató una pelea en la que Eduardo habría intervenido y posteriormente apareció adentro de un pozo y empalado en un hierro que le atravesó la cabeza.

La pelea

De acuerdo al relato de sus familiares, el joven se encontraba de visita en la casa de su hermano mayor, Bernabé Cabrera (36), en el asentamiento que está cercano a Fátima. En esa casa, Eduardo recibió la invitación para tomar unos tragos de parte de los dos presuntos atacantes, identificados como Darío A. (17) y su hermanastro Nicolás (19).

En algún momento de la noche los tres jóvenes decidieron ir a otra vivienda cercana donde se desató una discusión entre los hermanastros y ante esa situación Eduardo habría intervenido para separarlos pero terminó siendo brutalmente golpeado por sus acompañantes, que más tarde lo habrían arrojado a un pozo que presenta varios hierros de punta que quedaron abandonados tras las obras viales y están cubiertos por los pastizales de la zona.

El terrible cuadro fue visto por el hermano de Eduardo, alertado por los propios atacantes, que desde ese mismo momento se dieron a la fuga y son buscados por la Policía para esclarecer el hecho.

“Fue atacado”

El joven estaba empalado en uno de los gruesos hierros que le ingresó por el cuello y le llegó hasta el cráneo. “El cuerpo ni siquiera llegaba al piso, de la profundidad que tiene ese pozo”, describió su hermano mayor.

Segundos después de hallar a su hermano agonizando llamó a la Policía para que acuda al lugar en salvamento del joven, que estaba con vida pero inconsciente. Sin embargo los familiares se quejaron que la unidad de traslado nunca llegó, por lo que decidieron extraer por sus propios medios el cuerpo de entre los hierros, subirlo al patrullero que llegó después de una hora y llevar a la víctima hasta el nosocomio donde lucha por su vida.

En primera instancia se pensó que Eduardo se cayó al pozo de manera accidental e incluso eso informó oficialmente la Policía, pero más tarde los médicos que lo atendieron confirmaron que el joven presentaba signos de violencia también en otras partes del cuerpo.

Tiene traumatismo de cráneo, partes del rostro desfigurado y heridas cortantes en la zona del estómago e inclusive, se confirmó que llegó al hospital con un gran cuchillo clavado adentro del ano lo que sostiene aún más la teoría del ataque.

La familia está segura de eso y su hermano Sergio lo aclaró a El Territorio: “Estamos seguros de que fue atacado por alguien porque es imposible que corra con un cuchillo clavado en el ano”.

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