- El fiscal de Estado, Raúl Abate, sostuvo que a pesar de que los informes proporcionados por los monitoreos ambientales a los ingenios de Tucumán dejan un saldo positivo, se deben incrementar los controles a los industriales tucumanos porque de lo contrario se corre el riesgo de volver a los días “nefastos de contaminación indiscriminada”.
Precisamente, Abate es junto al defensor del Pueblo, Martín Díaz Achával, el encargado de llevar adelante las presentaciones judiciales en contra los industriales tucumanos acusados de causar un daño al ecosistema de la cuenca Salí-Dulce. La última denuncia que radicaron ambos organismo fue en noviembre de 2012 en el Juzgado Federal local, en contra del ingenio La Florida, del empresario Jorge Rocchia Ferro, por el vuelco de más de 80 millones de litros de vinaza que afectó la localidad El Palomar, del departamento Jiménez,
En diálogo con EL LIBERAL y consultado sobre su expectativa por la aplicación el plan Vinaza y Ceniza Cero en el presente año, sostuvo que “lo que tenemos que hacer es incrementar los controles, sobre todo los ingenios, para ver que la obras que se habían comprometido se hayan realizado”.
Comentó que de acuerdo con los datos que le fueron puestos en conocimiento por el defensor del Pueblo, Martín Díaz Achával, “lo realizado ha sido muy positivo a los ojos de él, que es prácticamente el encargado de monitorear. En base a eso podemos decir que la expectativa es buena”.
Sin embargo, advirtió: “Ténganse en cuenta que son acontecimientos (la contaminación) que depende de la voluntad, buena o mala, de los hombres. Estos no son fenómenos naturales, sino que todo lo que es contaminación son hechos provocados por el hombre, y no podemos depender del actuar del hombre”.

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