Aducen que no podrán afrontar el costo de prestación del servicio, como así tampoco la recomposición salarial próxima a fijarse en paritarias, debido al congelamiento de los subsidios estatales.
"El pedido de un incremento en la tarifa esta latente", confesó ayer a EL SIGLO el titular de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), Cristóbal Cazorla.
Indicó que la decisión de solicitar al Concejo Deliberante capitalino que autorice una actualización en el precio del cospel, actualmente ubicado en 2,50 pesos, está tomada, aunque aclaró que todavía no realizaron un estudio de costos para determinar el porcentaje del aumento. "Próximamente realizaremos un análisis para ver cuál es el impacto del incremento en el tema de insumos, combustible y repuestos. Creemos que en una semana tendremos un panorama más claro", explicó Cazorla; quien de todas maneras adelantó que "todos los componentes del costo de prestación del servicio tuvieron un aumento considerable".
Según el representante de AETAT "en todo el país están subiendo las tarifas del servicio de ómnibus por este motivo y, principalmente, debido a que desde hace dos meses se congelaron los subsidios que otorgaba a la actividad el Estado para la cobertura de estos mayores costos".
"Esto quiere decir que cualquier incremento en el costo de prestación debe ser compensado ahora con un aumento de la tarifa", resumió.
Por otro lado, el empresario recordó que "también se debe tener en cuenta que se abrió la negociación paritaria para definir, en febrero, una recomposición salarial para los trabajadores del transporte, y si bien no conocemos todavía el porcentaje que se aplicará y que seguramente será retroactivo a enero, ese aumento incidirá en el costo de prestación".
"Si no paga el Estado, pagará el usuario"
Por su parte, el empresario Miguel Villagra, de la empresa ByV Transportes, que explota la línea 19, dijo a este diario que el sector "hoy está saliendo al paso, con números que cierran, pero que impiden poder invertir en la renovación de las unidades".
De todas maneras, advirtió que "el problema será cuando se aplique el aumento salarial que determinen las paritarias, en febrero, porque habrá que trasladar ese costo a la tarifa, sobre todo a partir del congelamiento de los subsidios de la Nación. Si no paga el Estado, lamentablemente tendrá que pagar el usuario. Esta situación se está danto en todo el país", subrayó. Según Villagra, "las empresas no podrán afrontar este aumento salarial sin trasladar el costo al usuario, porque se volverían inviables".
Por otro lado, el empresario sostuvo que "para poder sostener la actividad y garantizar que las unidades puedan ser renovadas, el precio del boleto mínimo tendría haber sido fijado al menos en 2,70 pesos y no en 2,50. Hoy tenemos una de las tarifas más bajas del país", aseguró.
Finalmente, advirtió que "desde 2011 se viene dando una curva descendente respecto a la venta de pasajes en el transporte urbano en forma global, que si bien no incide en todas las empresas por igual, implica una baja en la rentabilidad. Sin ser grave, la situación es preocupante, y habrá que ver qué pasa cuando se fijen los nuevos salarios para 2013", reiteró.
La última actualización en el precio del cospel en San Miguel de Tucumán fue autorizada por el Concejo Deliberante en mayo del año pasado, cuando se elevó la tarifa de 2 pesos a los actuales 2,50 pesos.
En otras provincias
Mediante la Resolución 422, fechada en septiembre de 2012, aunque comenzó a aplicarse antes de fines de ese año, el Ministerio del Interior y Transporte de la Nación congeló el monto de los subsidios que destina a todo el país para el servicio de ómnibus. Además, delegó en los municipios y gobernaciones la decisión de cambiar la tarifa y/o asignar compensaciones de sus propios presupuestos para equilibrar el incremento de los costos operativos del servicio. Esta situación generó que en algunas provincias se concreten aumentos tarifarios y en otras se eleven pedidos en el mismo sentido.
En Córdoba Capital, esta semana, el Concejo Deliberante avaló un incremento del 28 por ciento en el precio del boleto, que subió de 3,20 pesos a 4,10 pesos.
El aumento fue resistido por distintas organizaciones sociales y políticas, que protagonizaron incidentes con la policía.
En Jujuy, en tanto, desde la semana pasada el precio del viaje urbano subió de 2,50 pesos a 3,00 pesos.
El Gobierno bonaerense, en cambio, avaló aumento del 18,7 al 75 por ciento en las tarifas del transporte público urbano e interurbano de media distancia, y que comenzó a regir desde hoy en toda la provincia.
Las autoridades de Mendoza también autorizaron un incremento en el precio del boleto mínimo del 20 por ciento, llevándo a 2,50 pesos, y que comenzó a regir desde las primeras horas de este viernes.
En Misiones, por su parte, las empresas del transporte urbano de pasajeros de la capital Posadas y su área metropolitana, elevaron recientemente a las autoridades un pedido para que autoricen un incremento del boleto de 2,50 pesos a 3,00 pesos.
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