Según el propio intendente Mestre, de la flota actual de 890 coches, unos 300 tienen rampas. Sin embargo, según la ordenanza, a esta altura la ciudad de Córdoba debería contar con el 85% de sus unidades totalmente adaptadas.
En el marco del cumplimiento de lo prometido durante la campaña electoral, el intendente Ramón Mestre presentó ayer 20 nuevos colectivos que se sumarán al servicio público de pasajeros, todos equipados con rampas para discapacitados. El jefe comunal reelecto celebró la buena noticia para los vecinos y destacó que la política municipal avanza hacia un transporte masivo inclusivo.
Sin embargo, cada vez que se suman nuevos coches a la flota total la polémica queda servida: después de casi cuatro años de gestión radical, los usuarios con algún tipo de discapacidad siguen reclamándole al intendente el incumplimiento de la ordenanza.
Se refieren al Marco Regulatorio del transporte que puso en marcha esta administración municipal y que entre sus artículos establece la obligación que tienen las concesionarias de garantizar la accesibilidad de aquellos pasajeros con discapacidad o movilidad reducida. Allí se fija un porcentaje inicial de coches que deberían tener rampas y luego una progresividad en los plazos que las empresas deberían ir cumpliendo hasta llegar a adaptar la totalidad de las unidades.
Concretamente, estipula que las concesionarias deberán asegurar el 70% en cada línea con unidades especialmente adaptadas, mientras que el 30% restante será incorporado en el sistema en el término de veinticuatro meses de promulgada la ordenanza: 15% en el primer año y el otro 15% en los segundos doce meses.
Es decir, a esta altura -cuando el nuevo sistema de transporte lleva más de un año y medio de vigencia- la ciudad de Córdoba debería contar con el 85% de sus colectivos adaptados con rampas y accesorios para el viaje de personas en sillas de ruedas.
Ayer el intendente Mestre aplaudió la incorporación de estas 20 unidades cero kilómetro, aunque debió reconocer que las empresas de transporte aún no se ajustan a lo exigido en materia de accesibilidad. Al contrario, según los datos que él mismo proporcionó, todavía se está lejos de cumplir siquiera con la primera obligación, la del 70%. Dijo que actualmente la flota total está compuesta por 890 coches de los cuales “aproximadamente 300 cuentas con rampas”, es decir poco más del 30%.
“Cuando asumimos había sólo 20 unidades con rampas para discapacitados, hoy el sistema tiene 890 unidades y ya tenemos aproximadamente 300 coches adaptados y hay que seguir trabajando, nadie ha dicho que con esto se culmina”, aseguró ayer Mestre en diálogo con la prensa. Además, desde las ONG que nuclean a los usuarios en sillas de ruedas aseguran que en la calle tampoco se ven “ni se siente” que hayan unos 300 colectivos con rampas.
20 de 48
Las veintena de unidades presentadas ayer en el Parque Sarmiento por el propio jefe comunal corresponden 16 a la empresa Ersa y cuatro a Coniferal.
Son los primeros de 48 colectivos que, según el Ejecutivo, se sumarán en las próximas semanas: 25 de Ersa, 16 de Coniferal y siete trolebuses rusos para la Tamse. Según se informó, los de ayer son coches Mercedes Benz modelo 1718, con GPS, cartel electrónico y pisos bajos. Además, los cuatro de Coniferal cuentan con cámaras de seguridad que permitirán monitorear lo que sucede adentro del habitáculo.
En cuanto a los troles, se trata de las unidades que la Municipalidad compró hace un año y medio en Rusia y que ya deberían estar en Córdoba. Ayer, Mestre confirmó que dos de ellos ya pisaron suelo cordobés y prometió que en octubre estarán circulando por las calles de la ciudad. Según se anticipó otros tres están en el puerto de Buenos Aires, mientras que sobre el resto no se brindaron precisiones.

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