Desde el sector solicitaron al Concejo Deliberante capitalino que autorice un aumento tarifario superior al 70 por ciento. Ediles aclararon que el tema no será tratado en el corto plazo. Los dueños de las líneas de colectivos aseguran que, debido al incremento en sus costos, les es imposible seguir prestando el servicio en las condiciones actuales.
Dicho planteo finalmente se materializó este miércoles, cuando ingresó al Concejo Deliberante capitalino un requerimiento de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) para que el valor del cospel se incremente de los actuales 2,50 pesos a 4,23 pesos.
El pedido de las empresas que brindan el servicio de ómnibus en San Miguel de Tucumán se concretó en medio del supuesto congelamiento de precios en los supermercados y de combustibles; y justo cuando el Gobierno provincial terminó de cerrar las negociaciones salariales con los gremios estatales (ver páginas 2 y 3).
A propósito, es oportuno resaltar que la cifra pretendida por los propietarios de las empresas de ómnibus implica un aumento tarifario superior al 70 por ciento, cuando para la amplia mayoría de los empleados públicos se dispuso una recomposición salarial inferior al 30 por ciento.
Es por este motivo que el pedido de aumento de 1.73 pesos en el precio del cospel no encontrará eco en el Concejo, que seguramente terminará autorizando un incremento inferior. En este sentido, trascendió que los ediles estarían dispuestos a avalar una suba de entre 0,50 centavos y 1 peso, con lo que la ficha pasaría a costar 3 pesos o 3,50 pesos, según corresponda.
El presidente del cuerpo deliberativo, Ramón Santiago Cano, admitió que "el incremento solicitado por los empresarios es ilógico, es bastante elevado, y es imposible que se autorice semejante aumento", aseguró. Si bien prefirió no hablar de cifras ni porcentajes, el edil justicialista dejó entrever que el Concejo está dispuesto a convalidar un aumento inferior al pretendido. "El cospel tendrá un aumento, no sabemos de cuánto va a ser, pero está confirmado que aumentará", sentenció.
Alperovich: “Es una barbaridad”
Quien también cuestionó, por lo elevada, a la pretensión de los dueños de las empresas de colectivos fue el propio gobernador José Alperovich, cuya postura siempre termina siendo determinante a la hora de definir aumentos en las tarifas del transporte. "Es una barbaridad", resumió el Mandatario tucumano, al referirse al reclamo para que el cospel suba a 4,23 pesos.
El pedido de AETAT está en manos de la comisión de Transporte del Concejo Deliberante, que preside el concejal alperovista Esteban Dumit, quien ayer descartó que el planteo de los empresarios sea de tratamiento prioritario. "Va a llevar tiempo el análisis del pedido y no lo estaríamos tratando en el corto plazo", sostuvo y agregó que hay "otros temas tan importantes como este, como la modificación de la ordenanza sobre el Servicio Único de Transporte Público de Pasajeros (Sutrappa), por lo que todo se definirá cuando llegue el momento".
A su turno, el concejal radical José Luis Avignone, también integrante de la comisión de Transporte, reconoció que "llamó la atención de todos en el Concejo que pidan llevar el cospel a 4,23 pesos, porque en caso de que todos los concejales nos volviéramos locos y autoricemos semejante incremento, sería imposible aplicarlo debido a que no existen más las monedas de 1 centavo para darle los 2 centavos de vuelto a los pasajeros", ironizó.
De todas maneras, el edil opositor reconoció que "hay que reconocer que aumentaron los costos para la prestación del servicio, por lo que seguramente se va a autorizar un aumento, pero no como ese que quieren los empresarios. Tenemos que estudiar el planteo como corresponde para adecuar el costo de la tarifa a la realidad social de los tucumanos, que vienen soportando los efectos de la inflación, que carcome diariamente el poder adquisitivo de la gente", argumentó.
El argumento empresarial
El titular de AETAT, Cristóbal Cazorla, dijo a EL SIGLO que el pedido para que el cospel pase a costar 4,23 pesos "es el resultado que da el estudio de costos realizado con la metodología desarrollada por la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT y que contempla el encarecimiento registrado en los últimos meses en la prestación del servicio".
A propósito, sostuvo que "en este momento la situación de las empresas es insostenible, y no solo perdieron rentabilidad, sino que trabajan a pérdida en muchos casos. No se puede seguir con la tarifa actual de 2,50 pesos", resumió.
Cazorla dijo que los concejales tendrán que obrar "criteriosamente para no incurrir en el mismo error que en 2012, cuando se estableció erróneamente una tarifa a 2,50 pesos subvaluada, que tuvo efectos negativos, porque las empresas no pudieron renovar sus unidades, se endeudaron y se descapitalizaron, y esto determinó que el servicio decaiga. Cuando la tarifa se fija en valores que no corresponden, no solo peligra la sustentabilidad de las empresas, sino la estabilidad misma del servicio", advirtió.
Consultado sobre la posibilidad cierta de que el Concejo autorice un aumento sensiblemente inferior al requerido por el sector, Cazorla expresó: "Estamos dispuestos a hacer un sacrificio, pero les pedimos que no se atente contra la sustentabilidad del sistema, afectando la estabilidad de las empresas al fijar una tarifa que no les permita atender los costos esenciales".
Según el empresario, el sector está dispuesto "a renunciar a la rentabilidad, pero no a la sustentabilidad, porque eso terminará afectando a la comunidad en general".
Finalmente, Cazorla recordó que "están congelados los subsidios del Estado desde 2012, por lo que todos los aumentos salariales e incrementos en los costos de prestación del servicio están siendo afrontados en su totalidad por las empresas".
La última actualización en el precio del cospel en San Miguel de Tucumán fue autorizada por el Concejo Deliberante en mayo del año pasado, cuando se elevó la tarifa de 2 pesos a los actuales 2,50 pesos.
La quita de subsidios influyó en las tarifas
Mediante la Resolución 422, fechada en septiembre de 2012, aunque comenzó a aplicarse antes de fines de ese año, el Ministerio del Interior y Transporte de la Nación congeló el monto de los subsidios que destina a todo el país para el servicio de ómnibus. Además, delegó en los municipios y gobernaciones la decisión de cambiar la tarifa y/o asignar compensaciones de sus propios presupuestos para equilibrar el incremento de los costos operativos del servicio. Esta situación generó que en algunas provincias se concreten aumentos tarifarios y en otras se eleven pedidos en el mismo sentido. En Córdoba, el Concejo Deliberante avaló en enero último un incremento del 28 por ciento en el precio del boleto, que subió de 3,20 pesos a 4,10 pesos. En Jujuy, en tanto, el precio del viaje urbano subió hace dos meses de 2,50 pesos a 3,00 pesos. El Gobierno bonaerense, en cambio, avaló aumento del 18,7 al 75 por ciento en las tarifas del transporte público urbano e interurbano de media distancia. Las autoridades de Mendoza también autorizaron un incremento en el precio del boleto mínimo del 20 por ciento, llevándolo a 2,50 pesos.
Radicales juntarán firmas contra el aumento
Los miembros del Comité Capital de la Unión Cívica Radical se manifestaron en contra de la suba solicitada por la AETAT.
"Hay muchos aspectos sobre el transporte público que no se debaten en San Miguel de Tucumán. No es razonable volver a autorizar una suba sin abordar el tema de manera integral", afirmó el presidente del órgano partidario, José María Canelada. Según expresó Canelada "no se puede circunscribir el debate del transporte público a los aumentos de tarifas. Hay lugares, como en la Costanera, donde los recorridos de las líneas de ómnibus obligan a los pasajeros a caminar muchas cuadras para poder acceder al servicio", sentenció.
En el mismo sentido, el dirigente radical opinó que "sería una irresponsabilidad permitir que se avance en esta discusión sin antes dar respuesta a las numerosas carencias que quejan a los usuarios de este servicio".
Por último, Canelada adelantó que la UCR está trabajando con un petitorio en contra del aumento e invitó a los vecinos de San Miguel de Tucumán a firmarlo.



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