Hasta ahora abonaban $ 0,16 por cada micro que ingresaba al predio. En adelante, se aplicará una tasa equivalente al 15 y hasta 280 por ciento de un litro de nafta súper. Es el primer ajuste en 20 años.
La medida, que rige desde el 20 de noviembre, es la primera que adopta la Provincia para incrementar los ingresos desde que se hizo cargo de su administración. Por el momento, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) ex responsable aún conserva la explotación de un buen número de locales comerciales, incluidos locutorios y bares, que según los planes del Gobierno se relicitarán.
Más allá del ajuste en sí, se trata de una reformulación del sistema de cobro. Deja de aplicarse un monto fijo por tipo de recorrido, para implementarse una tasa por "unidad fija", el nuevo valor de referencia (equivalente al precio de venta al público de un litro de nafta súper), que va desde el 15% para trayectos menores a los 25 kilómetros, y llega al 280% en el caso de los viajes interprovinciales e internacionales.
De hecho, para justificar la medida, se observa la necesidad de actualizar las tarifas de uso general, que se encuentran "totalmente desfasadas, para cubrir los costos del Sistema de Tránsito Interno".
Comparación
"No es lógico que un micro que va y viene de Buenos Aires pague lo mismo que otro que cubre el trayecto entre ciudad de Mendoza y Malargüe. Si uno ve el porcentaje parece exorbitante, pero si se toma el monto sigue siendo bajo", argumentó el administrador de la Terminal, Claudio Masaccesi, para, de paso, justificar la inclusión del "recorrido interprovincial" como nueva categoría, por encima de las de más de 150 kilómetros de distancia (ver aparte).
La realidad del sistema de transporte de pasajeros y el manejo de la Terminal de Ómnibus en Mendoza parece estar lejos, al menos en cuanto a cifras, de la de otras provincias. Según la Secretaría de Transporte, en el polo opuesto aparece Iguazú, donde cada micro, como mínimo, paga al ingresar $ 240, mientras que a nivel nacional el sistema promedia $ 70 por toque de plataforma.
Pese al atraso señalado, Massaccesi descartó otras subas de la tasa. Atada al precio en surtidor del combustible, irá ajustándose cuando se renueve la pizarra, lo que significará, según el funcionario "algunos centavos" cada vez.
La última ocasión en que subieron las tasas de uso fue en 1992. Desde entonces, la UTE responsable, cuyo contrato de concesión luego de dos décadas venció el 4 de mayo, fijó el piso hasta hoy inamovible de $ 0,16, lo cual Massaccesi atribuyó a que "frente al alquiler de locales y lo que se percibía por publicidad, no era su principal fuente de ingresos".
Impacto operativo
Luego del último incremento de los pasajes de cara a la temporada veraniega, las empresas revisan sus números pero descartan que el nuevo costo termine trasladándose a las boleterías. Algunas esperan lo que pueda resolverse en una reunión de Autam, la semana próxima.
Para Gustavo Casamento, gerente comercial de Cata Internacional "si bien es un costo que deben asumir las empresas, la proporción de la suba no tiene relación con lo que está pasando en el mercado. Que no se hayan tocado las tarifas en 20 años no es un problema de las empresas ni tampoco de los consumidores".
Junto a Bartolomé Mitre, la otra firma con la que el grupo opera el transporte interurbano, Cata posee un parque automotor de 400 unidades. Casi 50% de su flujo se concentra como destino en Chile, especialmente Viña y Reñaca, además del tramo Buenos Aires- Santiago.
"Es una readecuación de tarifas, pero entre los operadores de larga distancia existe un descontento generalizado, sobre todo en un año en el que se aplicó la quita de subsidios al gasoil con lo que los costos son aún mayores", analizó Mauricio Badaloni, de Andesmar.
En opinión del empresario, amerita cotejarlo con otras provincias donde las tasas son más costosas. Aunque advirtió que "en un servicio público significaría un impacto directo, por cuanto debería ir convalidado con un incremental de la tarifa".
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