La contratación de firmas privadas de medicina laboral que revisen los certificados es una estrategia que ha dado resultados para evitar abusos. Otra punta es fidelizar al empleado.
El ausentismo laboral se debe a una multiplicidad de factores. Una persona puede enfermarse y faltar porque tiene gripe o porque tiene un problema psiquiátrico. En el límite, están los abusos. Y, para evitarlos, los empresarios deciden ejercer un control más exhaustivo.
Castillo cuenta que para bajar el ausentismo laboral en una firma contrataron una empresa de medicina del trabajo que cumple una doble función: realizar los estudios
preocupacionales y revisar los certificados médicos que presentan los trabajadores.
Y lo que logró gracias a implementar este sistema no es para nada menor. “Antes, el empleado que se enfermaba pasaba entre 10 y 11 días de licencia. Ahora, en un año de trabajo así, se redujo a 1 o 2 días”, cuenta. Es decir, sólo con enviar el médico a la casa para constatar se logró que se bajaran los días de ausentismo casi en su totalidad.
¿Antes había abuso? “Por supuesto, antes había exceso en la cantidad de días que se tomaban. El control es la clave. Lo mismo sucede con los accidentes de trabajo. El año pasado tuve tres y este año sólo uno”, explica el especialista.
Otra de las estrategias que implementó y que sirven a la hora de evitar el ausentismo en exceso es la de incorporar políticas empresariales. “Lo que hice también fue poner como regla que el certificado médico tienen que traerlo en un lapso de 24 horas, lo puede hacer la madre, la esposa o quien sea, y si no es así le descuento el día”, explica.
¿Certificados truchos?
Carlos Caselles, de Master Consulting Group, sostiene que el ausentismo laboral en las empresas se siente más por dos razones: por la facilidad para conseguir certificados médicos truchos y por la falta de motivación y compromiso. Según las estadísticas que maneja, el ausentismo asciende al 10%. El control, de acuerdo con este especialista, es más difícil en compañías pequeñas, que no pueden contratar un servicio de medicina laboral.
“He tenido varios casos en los que me han pasado certificados que no son verdaderos, y uno se da cuenta con la experiencia”, comenta Castillo. Una de las estrategias que realiza para controlar específicamente esto es llevar planillas en las que toma nota de quién es el médico que firma el papel y por qué causa.
Castillo cuenta que en una de las empresas en las que trabajó tuvo el caso de un empleado que se enfermaba, casualmente, todos los fines de semana. Cuando detectó la irregularidad, buscó al médico que lo firmaba. Se encontró con que era vecino del trabajador. Habló con el profesional y le dijo que estaba al tanto de lo que hacía y que, en caso de que continuara, lo denunciaría. El empleado nunca más faltó los fines de semana.
“Que es una práctica que existe, es verdad”, dice Daniel Coria, presidente del Círculo Médico de Mendoza, sobre la realización de certificados truchos por parte de algunos profesionales de la medicina.
“No creo que en el médico exista una actitud ganancial, sino el temor a la pérdida del paciente. Por eso hay quienes hacen certificados de favores para no quedar mal con el paciente y no perderlo”, se explaya el médico.
Culpas compartidas
Según Caselles, hay una realidad que también se asocia al ausentismo y es que las empresas no tienen políticas para motivar a los empleados.
“También hay que tener tacto y, a veces, saber tratar con los problemas personales de los trabajadores”, comenta Castillo. Por ejemplo, una forma de evitar que un trabajador falte si tuvo un conflicto familiar es tratar de comprenderlo. “Si hace falta le cambio los turnos de trabajo, si tiene un hijo enfermo le doy el día o le cambio el franco para que lo atienda. Hay que saber en qué casos ser flexible para que ese empleado sea responsable y no falte”, cuenta.
La excesiva presión laboral que sienten algunos trabajadores es también un punto que juega en contra y provoca que algunos falten porque no la toleran. “Hoy el ausentismo tiene algunas características más fuertes, también por este tipo de cuestiones que se relacionan con lo cultural”, opina César Morchio, de la consultora de Recursos Humanos Morchio y Asociados. De hecho, Coria dice que esta práctica de certificados truchos se ve más en empresas de mayor exigencia, en las que el empleado ve en la licencia una posibilidad de descansar.
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