Los comerciantes se quejaron porque todavía no se esclareció ninguno de los robos que se cometieron en la villa veraniega Mañana volverán a reunirse y convocaron al intendente Yapura Astorga y a autoridades del Poder Ejecutivo
En esa convocatoria vecinal, se barajaron varios tipos de propuestas, que van desde solicitar la construcción de un destacamento policial en la entrada al municipio y la instalación de una fiscalía de Instrucción para agilizar el trabajo de la Policía, hasta la resolución de armarse para defenderse por cuenta propia.
Nélida Moreno fue una de las comerciantes que participó de este encuentro. Esta empresaria fue víctima de un violento asalto el domingo a la madrugada en el que dos asaltantes la golpearon y la maniataron a ella y a su hijo, un adolescente que tiene 16 años, para robarle $ 200.000 en efectivo. El ataque ocurrió en su casa ubicada en la zona céntrica de la villa. Después de participar de este encuentro, Moreno habló con LA GACETA y aclaró que no es propietaria de tres comercios como se publicó en la edición de ayer de este medio. Según explicó el único comercio de su propiedad es la tienda Regionales Nelly. “Hay dos restaurantes que pertenecen a una familia que tienen mismo apellido, pero esos locales no son míos”, remarcó.
En cuanto a la creciente inseguridad que preocupa a los habitantes de ese municipio destacó que los empresarios resolvieron reunirse para colaborar con las autoridades. “Queremos ayudar un poco para ver si existe la posibilidad de que se coloquen cámaras de seguridad”, apuntó.
A su vez, dijo que todavía no recibió ninguna notificación acerca del avance de la investigación que lleva adelante la Policía. Sin embargo, destacó el accionar de los uniformados. “Se portaron muy bien con nosotros. En mi casa hay una custodia policial porque todavía estoy sin puerta (los asaltantes forzaron ese acceso para cometer el robo). Todavía estoy shockeada por lo que pasó. A mí me golpearon contra la pared y a mi hijo le pegaron cuando se dieron cuenta de que estaba en la casa. Me parece que me hicieron un seguimiento para cometer este robo. Ahora me tocó a mí, pero quién sabe a quién más le podrá pasar”, concluyó.
A su vez el comerciante Ernesto Paz sostuvo que una posible solución es ampliar la operatividad de la Policía. Paz es propietario de una estación de servicio ubicada en la avenida principal de la villa y, además, es el dueño de la casa en la que -en julio del año pasado- 25 adolescentes fueron tomadas cautivas durante más de cuatro horas por lcuatro asaltantes encapuchados.
Piden un destacamento
Uno de los temas centrales de la reunión fueron los cambios de hábitos que tuvieron que hacer los habitantes de la villa. “La inseguridad nos preocupa mucho y no sólo a los comerciantes. Los veraneantes están encerrados en sus casas. Es algo insólito que ahora tengás que poner llave en todas partes. Esto antes no pasaba”, remarcó Paz.
Según este empresario, una posible solución a la situación imperante en Tafí del Valle sería la instalación de una Fiscalía de Instrucción y la construcción de un destacamento policial. “El año pasado había un puesto móvil en la entrada a la ciudad. Pero en realidad queremos que ese puesto sea fijo para que se controle con cámaras quién entra y quién sale de la villa”, explicó.
En este sentido anticipó que mañana a las 10 volverán a reunirse y que convocarán a ese encuentro al intendente, Jorge Manuel Yapura Astorga y al jefe de Policía, Dante Bustamante, para hacer un planteo formal de lo que está pasando. “También le vamos a pedir al ministro de Seguridad (Jorge) Gassenbuer o al secretario (Paul) Hofer que se acerquen para plantearles el miedo que tenemos”, agregó.
Nada se esclareció
Por otra parte explicó que la inquietud de tener una dependencia del Poder Judicial en el Valle responde a supuestas quejas por parte de la Policía. “La Policía dice que todo depende de la Fiscalía de Monteros. Y de todos los casos de robos que sucedieron no se esclareció ninguno”, concluyó.
Esta idea fue reforzada por Juan Medina, dueño del establecimiento Cabañas El Molle. “Acá necesitamos que haya un juez de Instrucción al menos durante tres o cuatro meses. Así se podrán reprimir con rapidez los hechos delictivos. Porque lo que pasa ahora es que la Policía manda toda la investigación a la Fiscalía de Monteros, pero hasta que sacan alguna medida pasa mucho tiempo y la investigación se diluye”, analizó Medina.
En contraposición a esto, el jefe de la Unidad Regional Oeste (URO), el comisario Guido Salas, señaló que el trabajo con la Justicia es fluido. “Nunca tuvimos una respuesta negativa de la Justicia a los pedidos que hicimos. Lo que ocurre es que se debe ser muy puntilloso en las medidas que se solicitan. Además, todas las brigadas de investigaciones están trabajando para resolver los robos que ocurrieron”, refutó.
Por otra parte destacó que su jurisdicción trabaja tanto con fiscalías de la capital como con la repartición de Monteros y que, según remarcó, no tienen ninguna demora en el trabajo que deben realizar en conjunto.
La falta de respuestas concretas preocupa en Tafí del Valle y los comerciantes anticiparon que no cejarán en sus pedidos.
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