El descendiente de Rodolfo Ballester, cuyo nombre lleva el dique, fue reconocido por su trayectoria profesional.
En el lugar también estuvo Carlos Ballester, otro hijo de Rodolfo Ballester.
Aldo González, descendiente de uno de los fundadores de Fruticultores Unidos de Centenario que llegó a Barda del Medio cuando tenía 14 años en 1919 y se casó en 1928, hizo referencia a lo sacrificado de la vida de los primeros pobladores e instó a visitar el Museo del Riego, donde se refleja la historia del sistema de riego en la región.
También tuvieron palabras de reconocimiento los empresarios Alberto Lacaze, Roberto Rosauer, Juan Carlos Podlesh y el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Comahue, Juan José Ferragut.
Historia
Oscar Ballester dijo que en su familia había muchos ingenieros civiles que son los que se encargan de hacer obras para darle el riego y que, por esa razón, eligió estudiar ingeniería agraria. A su vez, contó que su esposa había comprado una chacra a unas 15 cuadras de la avenida Alem y que allí plantó frutales que le dieron muy buenos dividendos. También sostuvo que el primer año pudo tener unos 30 mil pesos de aquel entonces por mes, en el año 1939.
Ballester recordó, en una colorida anécdota, que su padre por una cuestión de respeto y ética no quería comprar una chacra que tuviera riego del dique Neuquén en su calidad de jefe del de Irrigación, pero por impulso de su madre se compraron una finca en Colonia Centenario.
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