La sorpresiva disputa sindical en el aeropuerto de Ezeiza paralizó cientos de vuelos nacionales y regionales cuando esa terminal aérea empezaba a absorber el servicio de Aeroparque, que se mantendrá cerrado hasta principios de diciembre por reformas. Esto generó enormes dificultades que afectaron también a los chaqueños, con enormes quebrantos por la cancelación de vuelos y la reprogramación de éstos.
“Lo que ocurrió el jueves afecta a distintos sectores a nivel provincial, del gobierno, empresarios, como la propia gente que programó consultas médicas, negocios u otras actividades. La falta de previsibilidad es lo que más daño produce, y en el caso nuestro (del gobierno) las actividades programadas por los funcionarios sufrieron alteraciones, demoraron gestiones necesarias y urgentes”, dijo López.
Para ejemplificar las dificultades con que se encontraron, hizo saber que tres funcionarios de la Secretaría de Transporte que estaban trabajando en el estudio del transporte urbano del área metropolitana de Resistencia y Corrientes sufrieron en carne propia esta situación. “De manera urgente tuvimos que trabajar para conseguir pasajes en micro para que puedan regresar a Buenos Aires”.
También reconoció que “no hay capacidad operativa para transportar por tierra esa cantidad de gente damnificada de manera imprevista. Si hubiera tiempo se puede programar, agregar frecuencias, pero en el caso del Chaco la mayoría de las empresas que hacen el recorrido hacia Buenos Aires no son de la provincia y no tienen unidades a disposición en suelo chaqueño, se hace difícil solucionar el problema de la mañana a la noche”.
López aseguró que muchos pasajeros que debían viajar directamente no pudieron hacerlo ni siquiera por tierra, por lo que hay quienes perdieron conexiones, programas y otros casos más urgentes como el tratamiento de enfermedades.
Malestar con Aerolíneas
Por su parte, el presidente de la Federación Económica del Chaco, Roberto Lugo, manifestó que lo ocurrido perjudica mucho, e hizo hincapié en que “durante todo el año hemos planteado la queja del mal servicio del transporte de Aerolíneas. El 70 por ciento de las cancelaciones perjudican a la región norte del país y, en especial, al NEA. En este caso particular fue por una protesta, pero también trae consecuencias para nuestro sector”.
“En el caso de nuestros asociados, estaban programadas la visita de consultores y profesionales que decidieron no viajar por estos inconvenientes. Además, algunos compromisos que teníamos los chaqueños en Buenos Aires fueron postergados”.
El dirigente manifestó que todas estas situaciones se agravan más por el cierre momentáneo de Aeroparque. “Una persona que debe viajar ahora tiene un costo adicional de 180 pesos para transportarse desde Ezeiza hasta capital; además, en cuestión de tiempos, antes para trasladarse hacia el aeropuerto había 40 minutos y la espera para el abordaje de una hora. En cambio, ahora, es de una hora y media de viaje y exigen la presencia tres horas antes de abordar el vuelo, lo que sin dudas condicionará y hará pensar a la gente la planificación de los viajes”. Lugo respaldó las remodelaciones que se están haciendo en las pistas y la terminal Jorge Newbery, porque esto dará mayor dinámica a los vuelos, pero cuestionó que el reclamo sindical se haga en estos momentos con la finalidad de crear serios trastornos, cuando en un mes todo volverá a su cauce normal
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