Oscar Raffín es el presidente de la Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense y de la Cámara de Comercio de CASBAS, y el sábado participó de una reunión en la localidad de Vedia, donde se trataron algunos problemas que afectan a la zona.
En diálogo con el programa radial Zona Noroeste que se emite por LT20 Radio Junín, Raffín explicó que “hablamos de las tarifas del gas, de la luz, del agua, y tenemos que ver que pasa, porque hace siete meses que no sabemos adónde estamos parados con estos valores. Hoy por hoy, la cuestión de las tarifas es lo que más preocupa al sector empresarial de la región, porque el comercio y la industria, con estos incrementos, no pueden subsistir. Nosotros no podemos aumentar la mercadería un 1000% y menos hacer frente a los aumentos de luz y gas”.
“Todo está frenado, hicimos una presentación de un recurso de amparo y sirvió para que se retraiga todo. Estamos trabajando para seguir insistiendo con esto, buscamos que el aumento sea real a los costos que estamos teniendo en este momento. No estamos en contra de los aumentos y queremos un mejor servicio, pero que no sea indiscriminado. Creo que, el gran error, fue que en el interior, ya estábamos pagando los aumentos, el problema era en Capital y Gran Buenos Aires”, expresó.
El presente en la región. Consultado Raffín sobre el presente de la región en materia empresarial, comercial e industrial, advirtió que “vemos un futuro con mucho optimismo si es que todo esto se normaliza. Toda nuestra zona es agrícola ganadera y hay buenas perspectivas hacia el adelante. Las cosechas han sido buenas y eso nos ha favorecido. Ahora tenemos que sentarnos a negociar cómo vamos a transitar ese futuro. Pedimos, esencialmente, que las tarifas sean iguales para el Gran Buenos Aires y para el interior del país, que siempre somos los castigados”.
Para finalizar, apuntó que “hay buenas perspectivas, la gente tiene esperanza. El comercio no está parado y no se están cerrando, en el interior no se están cerrando fábricas y se están manteniendo los puestos de trabajo, lo cual es un buen aliciente. Si cayó la venta de algunos productos, alrededor de un 20%, y más de los que vienen con la importación, como en indumentaria”.
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