Después del operativo realizado de manera conjunta por miembros de Proyecto Padres, Calidad de Vida y la División Prevención Contra el Alcoholismo y la Drogadependencia, el propietario de este lugar salió al cruce de las acusaciones.
Darío Cura, empresario de la noche santiagueña, manifestó a EL LIBERAL: “Se ha encontrado un solo menor de 17 años, y no de 16 como se dijo; fue plantado, me los pusieron a dentro, estuvo todo armado por Proyecto Padres y el dueño de otro boliche, ellos han armado todo esto porque gracias a Dios uno está trabajando bien”, arremetió.
“No había menores alcoholizados, ni menores atendiendo la barra, es todo mentira. Participaron efectivos de Calidad de Vida y de la Policía, que pueden dar fe de que lo que digo es verdad”, agregó el propietario.
Seguidamente apuntó: “Eso fue mentira, fue todo armado por Proyecto Padres y la competencia. Me quisieron perjudicar”. Darío Cura es empresario de la noche santiagueña desde hace 40 años. “Tengo tres mil personas adentro, ¿voy a dejar entrar un menor para perjudicarme? Hace aproximadamente dos años que no tenía un problema así por menores”, aseguró.
“Yo, cinco horas antes ya sabía lo que iban a hacer y que estaba todo armado, les pusieron plata a los de Proyecto Padres”, sostuvo Cura. “¿Que había menores atendiendo en la barra? Estamos todos locos, cómo yo voy a tener un menor atendiendo la barra sabiendo los problemas que me puede causar, tengo cuarenta años de trabajo”, afirmó.
Más adelante adelantó que tomará medidas judiciales contra Proyecto Padres. “Es lo peor que puede haber el Proyecto Padres, qué poder le han dado, qué intereses tiene detrás de esto”, dijo refiriéndose a Marcelo Arambuena, titular de la entidad.
“Aparte, no puede armar con otro boliche un matiné; Proyecto Padres armando un matiné con un bolichero, después el bolichero mete un menor y no puede hacerle la multa si son socios”, dijo y acotó: “Supuestamente lo hacían para colaborar con un comedor, averigüen cuanto le dieron al comedor, si recaudaron $20 mil, le dieron 100 pesos”.
Respecto de la modalidad de trabajo en su local, explicó: “Para entrar, se controla todo, a todos se les pide documento, el que no tiene documento no entra, yo me he quedado noches enteras para impedir el ingreso de menores”.
“Encontraron un menor de 17 años, que me lo pusieron y otro de 18 que labraron un acta porque el documento no se descifraba bien lo que decía. Quiero que se aclare porque esto me está provocando mucho daño”, concluyó Cura.
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