Los emprendedores también quieren ir al Paseo del Padre

Los emprendedores también quieren ir al Paseo del Padre
Aunque están contentos en su actual lugar, sostienen que todos hacen sus propios productos.

A pesar que lo dicen en voz baja los microemprendedores de la Secretaría de Desarrollo Social de la Comuna de San Luis les gustaría estar en el Paseo del Padre porque se sienten “verdaderos artesanos” ya que toda la mercadería ofrecida son elaboradas por ellos mismos.Ahora están sobre la vereda norte de la avenida Illia entre San Martín y Chacabuco.

En los 13 stands comercializan entre 26 y 30 vendedores. “Acá no están todos los que somos, faltan algunos”, avisa una de las trabajadoras que acomoda los alargues de los cables y le busca un destino a la máquina de atornillar que facilita sus trabajos. En los últimos siete meses compartieron sitio con los artesanos del Paseo del Padre.

“Lleva trabajo hacer nuestras artesanías. Exhibíamos pocos productos comparados con otros vendedores pero fue porque nosotros mismos lo hacíamos. Era una competencia injusta si se quiere”, comentó Magdalena que desde junio de 2012 ofrece aritos y bijou-terie en su comercio “Magna”.

El presidente de la Asociación de Artesanos y Emprendedores de San Luis, Johnny, dijo que es difícil conjugar la producción con el stock: “Tardo tres días en armar un collar, no es fácil. Hay personas que no valoran lo artesanal”.

“Yo trabajo con fibrofácil y las máquinas son grandes, tengo que utilizarlas en casa”, comentó Marisa de “El Rincón de Carola”. Los trabajadores dijeron que tienen la obligación de abrir de lunes a domingo. Por ende, el secreto está en turnarse entre ellos. En uno de los stands hay hasta 10 expositores, según contaron mientras ponían a punto sus casillas.

Ahora el “humo blanco” parece al menos una decisión de un año y el mutismo de la Municipalidad parece acreditar el hecho que aún están buscando un sitio fijo para los emprendedores.

Hasta ayer a la tarde, los negocios de madera estaban poniéndose a punto. Un cartel de la Comuna impedía el paso a los peatones. Están ubicadas en Illia entre el local de una cadena de gas y el Correo. Los puestos se ven las caras entre sí: unos dan la espalda a la pared y otros a la calle. “El lugar es espléndido aunque estamos más cerrados que sobre la avenida”, sostuvo Johnny.

Según contaron los protagonistas, la Secretaría de Desarrollo Social les proveyó de las estructuras metálicas y los vendedores se consiguieron las maderas para armarse las paredes. Antes la feria era itinerante y paseaban por los barrios y algunas plazas. Pero no tuvieron suerte en esas carpas blancas. Como se “volaban” con los vientos fuertes, recibieron un puesto reforzado.

Sin embargo, los trabajadores coincidieron que quieren estar todos juntos porque entienden que la unión hace la fuerza. Por eso desean estar todos juntos. “Estamos a un paso de plaza Pringles, no podemos quejarnos”, dijeron. Pero es cierto que desean estar en el Paseo del Padre como verdaderos artesanos.

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