Seiscientos emprendedores de la ciudad buscan sus destinos laborales a través del Programa de Empleo Independiente (PEI), desde que se implementó en 2013. La importancia de tener un oficio.
El Programa de Empleo Independiente (PEI) es una de las estrategias impulsadas por la municipalidad de General Pueyrredon para la inserción laboral de marplatenses y bataneases. A través del mismo se busca el fortalecimiento de los emprendimientos productivos, en base a la capacitación en gestión empresarial, y con una ayuda económica que permite la puesta en marcha de nuevas actividades o el mejoramiento de emprendimientos ya existentes.
Los oficios permiten sortear la crisis a muchas familias que hoy encuentran beneficios en este tipo de actividad, como el manejo de los horarios y la posibilidad de trabajar desde su casa.
Para formalizar, fortalecer y transformar la actividad por cuenta propia en una opción de empleo con todos los derechos del trabajador, el Programa de Empleo Independiente (PEI) del Ministerio de Trabajo de la Nación se implementa en nuestra ciudad a través de la Oficina municipal de Empleo, dependiente de la secretaría de Desarrollo Productivo.
El titular del área, Mariano Pérez Rojas, aseguró que "Mar del Plata debe elaborar distintas estrategias para favorecer la incorporación de personas al mundo del trabajo, obtener un ingreso personal mínimo deseable y que le permita sobrevivir".
Fortalecimiento
Entre esas estrategias no sólo se apunta al mercado formal sino también a fortalecer las actividades que permiten, a aquellos que tienen oficio o alguna habilidad, llevar adelante sus proyectos y tener una modalidad de empleo independiente.
Desde que comenzó el mismo en 2013, cerca de "600 emprendedores se inscribieron en este Programa que busca convertir sus oficios y actividades productivas en alternativas de empleo formal", detalló el funcionario.
El programa incluye una etapa de capacitación con el Curso de Gestión Empresarial, una ayuda económica de 450 pesos durante 9 meses, y la posibilidad de acceder a un subsidio de 25 mil pesos para la compra del equipamiento que posibilite el inicio del emprendimiento o expansión de la actividad en marcha.
Si el emprendimiento subsiste con más de un año de antigüedad "se puede refinanciar ese subsidio con hasta montos del 50 por ciento y, además, se ofrecen tutorías generales o específicas destinadas a fortalecer las capacidades productivas, de comercialización y de gestión durante su primer año de ejecución", aseveró el secretario de Desarrollo Productivo local.
También se promueve la participación de los emprendedores en diversas actividades tendientes a fortalecer el ingreso de sus productos en el mercado y la vinculación con el sector empresarial.
Así, desde la comuna local se propicia la participación de emprendedores en las distintas ferias y mercados. Hay algunas institucionalizadas como la Feria de Microemprendedores, que se realiza en Plaza del Agua, y hay otras que "estamos apoyando como política de promoción del sector, como la del barrio Acantilados, Apyme, Ucip, Pami, entre otras", describió Perez Rojas.
También están los lugares tradicionales de la ciudad como los feriantes de Plaza Mitre, Diagonal Pueyrredon y los de Playa Varese, además de utilizar las redes sociales para la promoción.
Sueño propio
El Programa de Empleo Independiente permite plasmar un emprendimiento, ampliar o potenciar las actividades existentes.
Tal es el caso de Verónica Elis, mecánica del automotor que sueña con abrir un taller propio de diagnóstico computarizado, electricidad y frenos. Así fue que se acercó a la Oficina de Empleo en busca de una oportunidad laboral y allí se enteró del Programa de Empleo Independiente. "Hablé de mi proyecto, de lo que yo quería tener, de la capacitación que tengo y me anotaron para el microemprendimiento y quedé", contó. La asistencia al curso le permite adquirir nociones de la viabilidad del proyecto en cuanto a sus costos y la capacitación en Gestión Empresarial aborda aspectos relacionados al marketing, posicionamiento del producto y estrategias de ventas. Con actividades teórico prácticas, se prolonga durante ocho encuentros de cuatro horas de duración.
María Inés Simonetta tiene un emprendimiento junto a su esposo de poda y arreglo de parques y jardines desde hace cuatro años. Ambos habían perdido sus empleos, con cuatro días de diferencia, y se acercaron al PEI, que les permitió obtener un subsidio para la compra de las herramientas y comenzar con la actividad.
Arturo González anhela comenzar una nueva etapa en su actividad de carpintero y mueblero y abocarse específicamente a la fabricación de juguetes de madera, oficio que heredó de su padre.
Si bien siempre trabajó por cuenta propia y "estoy "acostumbrado a los vaivenes de esta profesión y del país también", describió, el curso le aporta saberes nuevos y la posibilidad de acceder a un subsidio para comprar las máquinas y materiales necesarios.
Independencia
También pensando en sumar valor a sus productos, Débora Karina Mesa se inscribió a Programa de Empleo Independiente. Desde hace 10 años confecciona indumentaria urbana para hombres, mujeres y niños. La mayor parte de su trabajo es a demanda de los clientes pero también realiza diseños propios.
A través de la ayuda económica y conocimientos adquiridos en el curso, está pensando en adquirir máquinas para estampar telas. "Esto me va a permitir aplicar mi creatividad a las telas y no limitarme a los diseños que hay en el mercado", dijo la mujer.
Antes trabajaba para terceros y en sus ratos libres incrementaba sus ingresos con confecciones y arreglos independientes.
Ahora, contó que "de a poquito me fui comprando las máquinas y abandoné la relación de dependencia para ponerme por cuenta propia. Manejo mis horarios, puedo criar a mi hija y además las ideas que tengo las vuelco al trabajo, sin que nadie me esté diciendo los que tengo que hacer ni cómo le gustaría que lo haga".
Valeria López se dedica a la venta de artesanías en cerámica desde hace más de 10 años, tras haber cursado los estudios en la Escuela de Cerámica Rogelio Yrurtia.
Mientras realizaba sus estudios trabajaba en relación de dependencia pero ahora eligió el empleo independiente. "Trabajé mientras estudiaba en relación de dependencia y le di mucha prioridad a poder manejar mis tiempos -reseñó-. Ahora tengo dos bebés de nueve meses y trabajo en casa, ya que puedo manejar libremente mis horarios y mentalmente te libera de un montón de cuestiones. Pero hay que ser muy responsable y constante porque la entrada de dinero no es fija".
Asimismo, rescató del curso la adquisición de nociones económicas para la sustentabilidad de su emprendimiento así como cuestiones que aporten a mejorar las ventas.
"Me viene muy bien -reconoció- porque particularmente me costaba calcularle los costos a mi trabajo. Los insumos aumentan y de esta manera puedo estimar el margen de ganancia. Además te ayuda a presentarte, destacar los puntos fuertes y saber qué cosas tener en cuenta".

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