Ayer, antes de que empezarán las sesiones de las Cámaras de Diputados y Senadores, los empleados de la Legislatura salieron furiosos a los pasillos, algunos de ellos armados con cacerolas o jarritos, para reclamar mejoras salariales, ya que la mayoría de estos 180 trabajadores gana no más de 3 mil pesos.
Finalmente, los delegados fueron recibidos por la presidenta de la Cámara de Diputados, Graciela Mazzarino, y los presidentes de los distintos bloques, quienes le terminaron prometiendo una nueva reunión para el próximo martes, a las 11 de la mañana. Durante la reunión, los trabajadores de la Legislatura solicitaron un aumento del 40% sobre el básico y un 25% en adicionales, al igual que la puesta en vigencia de un escalafón y estatuto propio. “Hace 28 años que venimos peleando por escalafón y el estatuto, que lo queremos reformar. Hemos presentado propuestas, no las han aceptado, y tampoco quieren ponerlo en vigencia”, señaló Gil.
Luego, los trabajadores fueron recibidos por el senador Alberto Leyes. Este recibimiento fue casi de carácter informal, ya que el vicegobernador Jorge Díaz, quien preside el Senado, no estaba presente, a lo que hay sumarle que entre los manifestantes prácticamente no había empleados de esta Cámara. “Lo que haga Diputados, lo vamos a hacer nosotros”, sostiene Gil que fueron las palabras de Leyes.
“Esperemos que los trabajadores del Senado pongan lo que haya que poner”, dijo Gil, reconociendo el claro enojo de los manifestantes ante la falta de apoyo de los empleados de la Cámara de Senadores.

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