Un piquete y una manifestación de unas 100 personas, en su mayoría empleados del Centro Empleados de Comercio (CEC), que lidera el diputado Nacional kirchnerista Guillermo Pereyra, cortó media calzada de avenida Paso de los Andes, entre Pellegrini y Laprida.
Según relató Pereyra en el proceso de elección del delegado, tanto los empleados como el mismo postulante (Fernando Rivera), recibieron amenazas por parte del nivel gerencial de esa sucursal. Consistieron en amenazas de traslados a otros locales al personal que se dispusiera a votar por Rivera y para al dirigente “le dijeron que lo iban a cagar a trompadas”.
Cuando llegó el momento de votar, ya a dos empleadas las habían trasladado para impedir su sufragio.
El gremio, el mismo día de la votación, cuando se hizo presente en el lugar, al no ver a las dos chicas, las fue a buscar y las trajeron, por lo que lograron emitir su voto.
De esta forma, y con el apoyo de otros trabajadores, Rivera fue elegido delegado.
Finalmente, las amenazas hechas por la empresa, siempre según el relato de Pereyra, se concretaron. A una de las chicas, le adujeron un faltante de $40.000 en la caja, por lo que fue sancionada. Y a Rivera le argumentaron un faltante de $100 en su caja; ante esto, fue llevado al baño por dos personas de seguridad, lo desvistieron y –no se sabe cómo- en el suelo apareció un billete de $100. Además, el delegado fue golpeado en la nariz y en el estómago, según consta en diversas denuncias, dijo el titular del CEC.
El jueves, a las 10.30, el gremio y diversos delegados del supermercado serán recibidos por la Comisión de Derechos y Garantías del Senado.
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