Aseguran que la fábrica San José cerró y nunca les pagaron indemnización.
Hace veintitrés años un grupo de más de cien trabajadores de la Cerámica San José, ubicada entre las calles Rawson, Mendoza, Belgrano y la avenida Eva Perón, llegaron un lunes a trabajar y se encontraron con que la fábrica estaba cerrada. Había quebrado.
Los dueños, la firma García-García, dieron de baja todo el trabajo sin aviso previo y sin abonar a su personal lo que corresponde en casos como éste. Hoy los empleados continúan el reclamo del dinero que les deben, que si bien no tienen un número certero, aseguran que es el equivalente a varias quincenas, vacaciones, aguinaldo e indemnización. "Nosotros seguimos nuestro reclamo y volvemos a los medios para ver si a los señores García les da un poco de vergüenza todo esto que nos hicieron. Iniciamos muchísimos juicios apenas cerró la fábrica pero ningún abogado pudo dar una respuesta. ¿Sabe dónde encontramos los expedientes de los compañeros? En un cajón", contó Panta Flores, uno de los ex empleados.
Su compañero, Hugo Torres, coincidió y aseguró que los abogados de cada uno de ellos no actuaron de buena fe. "No sé si los abogados se vendieron, yo sospecho que sí, seguro fueron comprados por la firma. Creemos que fue por eso, que ninguno pudo llegar a nada. Nosotros nos dividimos cuando se cerró, en 1990, y cada uno buscó su abogado, creo que eso fue un error, deberíamos haber peleado todos juntos", indicó. "Hubo sólo dos compañeros que lograron llegar a una sentencia firme pero no cobraron tampoco", agregó. En ese entonces eran unas ciento seis personas, hoy quedan noventa y seis de ellos. "Yo trabajé veinte años en la cerámica, se cerró la fábrica y no cobramos indemnización, quincena, salario, nada. Quedamos más de cien obreros a la deriva, sin trabajo, con una familia a cuestas.
Nosotros estamos peleando para que nos den lo que estamos reclamando hace años, hemos dejado nuestra vida ahí. Vamos a seguir luchando porque es una plata que nos pertenece", dijo Torres.
Ambos explicaron que no saben el monto exacto que les deben, pero rondaría los ciento cuarenta mil pesos, aunque con el paso de los años podría ser algo más. "A uno de los muchachos que le salió la sentencia en el juicio yo pude ver que eran ciento cuarenta mil, pero fue hace bastante, no sé cuánto será ahora", explicó Flores.
Comentá la nota