Se trata del Sindicato de Profesionales y Jerárquicos de Comercio que pide la reincorporación de un trabajador despedido de la sucursal avellanedense. A la espera del fallo de una Medida Cautelar por parte de la Justicia para obligar a la empresa a volver a contratar a la persona cesanteada, empleados hablaron de “boicot” y de “quita de herramientas” para trabajar por parte de los delegados.
“Es una situación difícil que venimos viviendo los empleados jerárquicos ya que estamos ante una empresa que se opone totalmente a la libertad sindical y que está dispuesta a lo que sea con tal de coartar esta posibilidad a los trabajadores”, dijo a este medio Martín Fonseca, referente gremial regional del SPJC y jefe del área de Productos Frescos de dicha sucursal, y agregó: “Carrefour inventó una causa para echar un compañero. No hay testigos de lo que el supermercado le imputa”.
Esa es la situación de Víctor Hugo López, personal jerárquico que fue considerado como “empleado modelo” por la empresa, pero cuando se pasó a las filas del SPJC, sufrió persecuciones y aprietes, “y hasta se inventaron discusiones para lograr motivos para echarlo”. Según contaron, López estaba trabajando luego de haber atravesado una situación judicial, en el que un fallo cautelar obligó a Carrefour a reincorporarlo luego que lo cesanteen “sin causa justificada”. Eso fue en el 2010, pero en mayo pasado sufrió un nuevo despido. “Víctor tuvo una reunión con directivos regionales de la cadena, y le dijeron `no te metas más en quilombos, porque vas a terminar mal´. Pero él contesto: `el que va a poner las bolas voy a ser yo´”, relató Fonseca. Es ese momento, el gremialista echado buscó generar un reconocimiento del sector jerárquico, ya que trabaja afuera de convenio laboral porque “éste es un gremio diferido de lo que es Comercio”. Luego la empresa lo intimó a que cese con los reclamos, sin reconocer formalmente al sindicato ni su condición de delegado. “Después sucedió un hecho confuso”, manifestó Fonseca.
Cuando Víctor volvía de su casa a la salida del trabajo, una patota lo interceptó y lo golpeó de forma salvaje. No le robaron nada, aunque llevaba una Palm, un celular caro, dinero y el anillo de oro de su casamiento. “Ni bien pasó me llama y me pide que lo vaya a buscar a Burzaco. Cuando llego veo un tipo con la cara destrozada y con el saquito y la corbata puesta. Le pegaron con saña”. López debió ser atendido en terapia intensiva, y sus compañeros vienen dudando desde ese momento. Fue luego que se lo notició de su despido y la explicación que le encuentra es la de la actividad sindical. Por intermedio del Juzgado Nacional del Trabajo 49 bajo el expediente N° 36975, se solicita la declaración de nulidad del despido por discriminatorio y la reinstalación laboral, medida cautelar apelada por la empresa y confirmada por la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. “Hasta ahora es empleado de Carrefour, porque el despido es nulo, pero la empresa no lo deja entrar. Judicialmente, ya se tomaron todas las medidas hasta que haya una nueva sentencia para la reinstalación del trabajador en su puesto”.
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