Empleados de Alpat habían alertado del riesgo

Empleados de Alpat habían alertado del riesgo
La muerte de Juan Otero volvió reales los temores sobre una tolva. Trabajo inspeccionará si se cumplieron normas de seguridad
Que intentaran mecanizar el proceso para desobstruir la tolva o que al menos le pusieran algún tipo de malla que hiciera menos peligrosa la tarea del que tenía que aventurarse en esa inmensa boca, que culmina en forma de embudo. Por años, esas fueron las demandas del personal de Alpat al que le tocó trabajar en el sector en el que el domingo perdió la vida Juan Otero, el joven de 20 años que murió aplastado por un enorme volumen de sal.

Ocurre que en esa tolva en la que se derrama el material que llega a granel nunca existió un procedimiento mecánico para romper los fragmentos que, apelmazados como una roca, tapaban cada tanto la salida del artefacto. Otero, como tantos empleados que tuvo el área, sabían que cuando esto ocurría debían, con una barreta de metal y tratando de hacer equilibrio para no caer, golpear la sal cristalizada, hasta que finalmente se soltara y fluyera.

De hecho son al menos cinco los casos de ex obreros que iniciaron acciones legales en contra de la empresa por lesiones que habían padecido al tener que liberar manualmente la sal cristalizada.

En cada caso, los empleados no sólo aludían durante el proceso a los perjuicios en su salud, sino que demandaban por las condiciones de seguridad y alertaban acerca de los riesgos de trabajar en el área.

Ayer, "Río Negro" se comunicó con Juan Arancio, el jefe de personal de la firma, para preguntarle por éste y otros temas vinculados con la muerte de Otero. Sin embargo el hombre no quiso realizar declaraciones y aclaró que lo contenido en el comunicado de prensa que se dio a conocer el domingo sería por el momento lo que "Alpat expresará sobre lo ocurrido".

En el texto la firma manifestó sus condolencias y expresó escuetamente que tras lo ocurrido con el joven se "puso en marcha el procedimiento de emergencia dando inmediata intervención a las autoridades competentes."

Lo cierto es que entre las presentaciones judiciales realizadas por ex empleados del área en la que falleció el operario figura una que data de hace tres años, y fue elevada a juicio. Se trata de la de un obrero que padece una hernia, y está representado por el abogado Gerardo Collado.

"Tanto mi cliente como sus compañeros siempre alertaron acerca del peligro, pidiendo que pusieran un filtro en esa tolva o buscaran un procedimiento mecánico para desobstruirla, ya que era terriblemente alto el riesgo que corrían al meterse adentro para destaparla. Nunca escucharon los reclamos. Incluso, para el desarrollo de este juicio que está a punto de resolverse se solicitó la realización de pericias en el lugar que concluyeron que eran completamente precarias las condiciones de seguridad en las que debían trabajar los que operaban allí. Y esas condiciones, por lo que sé, no variaron" manifestó Collado.

Por otra parte, desde la delegación de trabajo local, ayer se encomendó que dos inspectoras realizaran una inspección y pidieran datos acerca del procedimiento que la empresa puso en marcha ante lo sucedido.

Lo mismo ocurrió con la fiscalía a cargo de Fabio Corvalán, que junto a efectivos de la comisaría 10º se hicieron presentes el domingo en el lugar del hecho. La Justicia persigue confirmar que como todo indica se trató de un hecho no intencional, mientras que Trabajo busca saber si se cumplieron las normas de seguridad que debían respetarse para garantizar la integridad del empleado.

Comentá la nota