Le disparó en cinco ocasiones pero sólo un proyectil lo alcanzó. Murió camino al hospital. Las primeras versiones hablan de supuestas infidelidades. El agresor ya se entregó.
El crimen ocurrió ayer pasadas las 15 en la zona de carga de los camiones regadores que se ubica en las inmediaciones del Parque Industrial de la localidad.
La víctima de 45 años fue identificada como Héctor Miño, mientras el agresor de 52 años se supo que era el operario de la bomba de carga.
De acuerdo con la versión que se pudo relevar en el lugar, Miño llegó en el camión regador al lugar y dio el tradicional bocinazo para que salga el operario para realizar la carga.
Al salir el operario, que ya tenía inconvenientes con el camionero, se produjo una discusión que concluyó cuando el agresor sacó un revolver calibre 22 y comenzó a disparar contra Miño.
De los cinco tiros sólo un proyectil dio en la cabeza del conductor del regador que quedó tendido en el predio. Los empleados de las empresas cercanas habrían dado el alerta a la Policía que derivó una ambulancia hasta el lugar. Miño fue asistido por los profesionales que le cologaron un respirador y lo cargaron en la ambulancia para trasladarlo de urgencia pero camino al hospital el camionero murió.
El responsable de la Dirección de Seguridad Interior, Ramón Lecaro, indicó que después de ocurrido el hecho el agresor se quedó en el lugar y se entregó voluntariamente al personal policial, a quienes les expresó que era el autor del crimen.
Si bien el hombre intentó entregar el arma homicida, la policía ya lo había inmovilizado por lo que indicó que la había dejado en la casa de tableros. Por ese motivo se aguarda allanar el lugar para secuestrar el arma.
De acuerdo con los primeros testimonios que brindaron trabajadores municipales, se supo que ambos hombres estaban enemistados por una situación de infidelidad que ahora está siendo investigada.
La causa por homicidio calificado iniciada por la Comisaría 6ª de Plaza Hincul se encuentra en manos del fiscal y del Juzgado de Instrucción 2 a cargo de Beatriz Martínez.
Comentá la nota