La obra comenzará a fin de mes. Es la segunda etapa de un plan de asfalto en hormigón que arrancó en Camino Negro y que generará una mejor conexión entre distintos puntos de Lomas.
La obra principal de este programa, que se realizará en dos etapas, consiste en la pavimentación en hormigón desde Camino Negro hasta Ruta 4, lo que constituye un trayecto que abarca una superficie de 2.600 metros lineales.
La calle tendrá dos carriles por mano, de 7.34 metros cada uno, y un boulevard central para brindarles comodidad a los lomenses que transiten la zona.
Los trabajos no sólo incluyen la pavimentación del Camino de la Ribera, sino que también contemplan la instalación de nuevas luminarias, la colocación de paradas de colectivo, la construcción de veredas y la forestación de la zona.
En este sentido, el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, expresó que “este plan de obras implica un avance muy importante para esta zona que estuvo tan postergada durante años” y, a su vez, señaló que “estas reformas integrales irán en dirección a cumplir con la disposición judicial que determina el saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo y sus márgenes”.
El primer tramo de las obras de pavimentación ya se está desarrollando en el trayecto que va desde Camino Negro a Newton, aproximadamente 1.800 metros lineales.
Específicamente, en los últimos días se está concluyendo una de las manos que va desde Euskadi a Carriego. La segunda etapa, que ya se licitó y comenzará a fin de mes, comprende el tramo desde Newton hasta Ruta 4.
Al completarse toda la obra, se logrará conseguir una mejor conexión entre los distintos puntos del Municipio, lo que significará un gran impulso para toda la zona de Budge.
Como esta obra integral busca dejar como nuevo al Camino de la Ribera, también se ejecutarán trabajos complementarios de embellecimiento urbano y otras tareas para brindarles mayor comodidad y seguridad a los vecinos.
Por eso, se construirán veredas contra la rectificación del Río Matanza-Riachuelo, desde Camino Negro hasta Ruta 4. Este espacio sobre el Riachuelo contará con pérgolas y luces de cortesía, baños, refugios para el transporte público, sectores con defensa y espacios recreativos que permitirán transformar al lugar en un paseo para cientos de ciudadanos.
Además, se arreglarán las veredas en la otra mano para que los vecinos que viven allí puedan mejorar su calidad de vida. También se pavimentarán calles aledañas que brindarán una circulación interna más eficiente en los barrios.
Este objetivo se cumplirá también a través de la demarcación de las calles, la colocación de carteles de señalización y la instalación de semáforos.
Para seguir mejorando el entorno también se continuará con el plan de forestación sobre el Camino de la Ribera y se erradicarán los basurales que se forman de manera espontánea.
El Plan de Forestación llegó a la Cuenca
Con la misma estética y con los mismos fines, el Plan de Forestación que inició el Municipio hace poco menos de un año llegó a la Cuenca Matanza Riachuelo.
La iniciativa prevé devolverle a la zona la postal que supo lucir mucho tiempo atrás. El espacio se encuentra en plena recuperación a partir de las labores coordinadas por ACUMAR y llevadas a la práctica por el Municipio.
Entre las iniciativas que se encaran en procura del definitivo saneamiento de la Cuenca y el reordenamiento del espacio urbano, la devolución del verde autóctono ocupa uno de los primeros puestos.
Fresnos, árboles de Judea y jacarandáes son las especies de árboles seleccionadas. Cortaderas y crataebus, las de arbustos.
Por su naturaleza frondosa y colorida, este tipo de vegetación permite, además de las propiedades purificadoras propias de la fotosíntesis sobre el oxígeno, generar una barrera de contención sonora que disminuye el impacto de este tipo de contaminación.
Esas especies son las más recomendadas para el desarrollo de la impronta autóctona urbana.

Comentá la nota