Empezó la larga identificación de los restos de las víctimas

Advierten que la tarea será muy difícil. Hacen estudios de ADN. Llama la atención de investigadores la desintegración del aparato. Los cuerpos no pueden ser identificados en la zona del accidente. Interviene la morgue judicial, hemos establecidos un plan para determinar quiénes son
Identificar los restos de las 22 personas que viajaban en el vuelo de Sol que cayó en la Línea Sur será una tarea compleja que tardará por lo menos un mes por la necesidad de realizar estudios de ADN.

Ayer llegaron a Buenos Aires, transportados en un avión Hércules de la Fuerza Aérea desde Bariloche, los restos humanos recogidos en el paraje Caltrauna tras la caída del vuelo 5428 al sur de Los Menucos.

"No va a ser sencillo ni rápido identificar los cuerpos", advirtió el juez federal de Bariloche, Leónidas Moldes, a cargo de investigar por qué el avión de la empresa Sol Líneas Aéreas se precipitó a tierra al sur de Los Menucos.

Alrededor de las 10 de ayer, vehículos de la Policía Federal y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria llegaron con los cuerpos de los fallecidos a la morgue judicial, para que peritos forenses puedan realizar el proceso de identificación. En tanto, técnicos de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA comenzaron ayer a tomar muestras de sangre de los familiares de las víctimas mortales en una unidad académica de Junín 956.

El magistrado barilochense ordenó también secuestrar información sobre los antecedentes del biturbo Saab 340, matrícula LV-CEJ, y de "toda la documentación que ilustra las condiciones y las circunstancias" del accidente.

Durante la jornada de ayer, continuaron los peritajes en el área donde se estrelló el avión. La zona permanecía bajo un estricto control policial.

En el lugar continuaba trabajando personal de Defensa Civil, Bomberos Voluntarios, la Junta de Accidentes del Departamento de la Policía Aeronáutica, siguiendo las instrucciones impartidas por Moldes. También funcionarios del Ministerio de Planificación de la Nación llegaron a la localidad.

El juez explicó "que en el lugar del accidente hay un vallado para que no se altere" nada y para evitar que haya una intromisión de alguien ajeno a la instrucción.

Uno de los puntos que más llama la atención en el lugar del accidente es cómo quedaron pulverizados los restos del avión y de los cuerpos accidentados. Este resultado fue señalado ayer a este diario por fuentes vinculadas a la investigación del hecho. Distantes de reflexionar sobre las causas de la tragedia, las fuentes deslizaron sin embargo opiniones sobre lo visto en el espacio mismo que cayó la máquina a partir de la primera inspección "in situ":

• La pulverización de un avión estrellado -en altura o terreno liso- siempre es común a todo accidente aéreo, más teniendo en cuenta que son máquinas pesadas que vuelan a más de 500 kilómetros por hora. Sin embargo, en ese marco, suelen quedar partes de la estructura del avión "con alguna forma": cola, tren de aterrizaje, alerones, etc.

• En principio, este caso parece identificarse - en términos de pulverización -, al resultado del accidente del avión DM 80 de Austral que hace más de una década se precipitó a tierra desde más de 10.000 metros de altura en Fray Bentos, Uruguay. Vale sin embargo una aclaración: Se ignora a que altura volaba el avión de SolSol al momentos de desplomarse sobre la tierra, que nunca podría, claro, ser superior a a los 4500 metros, algo más de 10.000 pies, techo máximo para ese tipo de máquina.

• La magnitud física del DM 80 de Fray Bentos, sumada a la velocidad uniformemente acelerada que fue adquiriendo en la caída, implicó que el impacto sobre el suelo abriera un hoyo de no menos de 15 metros por ocho de profundidad, donde quedó el conjunto de los restos humanos y de la maquina.

• La caída del avión de Sol no perforó el suelo. Sus restos se esparcieron hasta los 200 metros. Pero de esa dispersión, los investigadores extraen una conclusión: ninguno de las partes de la máquina se eleva a más de 45 / 50 centímetros del suelo, lo cual habla del grado de pulverización provocado por el impacto.

• En relación a la Caja Negra y las explicaciones que pueda arrojar sobre lo sucedido en la cabina de Saab a partir de entrar en emergencia, los investigadores deslizan dos advertencias: A) La Caja Negra recoge todos los ruidos escuchados en la cabina, no únicamente las decisiones de la tripulación; B) A partir de esa realidad hay que asumir que, en el marco de tensión que evidentemente ganaron ese espacio en el lapso que lo acercaba al final, será complejo aunque no imposible, establecer lo sucedido en la cabina en esos momentos.

Resta entonces un largo camino para establecer la causas que provocaron el accidente del Saab de Sol.

Comentá la nota