Quienes entraron en 1965 recibieron a los que este año empezaron las clases
No fue un inicio de clases como cualquier otro. De hecho, el primer día del secundario nunca lo es. Pero ayer, para los ingresantes al Colegio Nacional, la jornada inaugural del ciclo lectivo les reservó un privilegio inédito en la historia del emblemático establecimiento: tener como anfitriones a sus pares de hace medio siglo.
El imaginario paso de antorcha fue protagonizado por los estudientes debutantes en las aulas de 1 entre 49 y 50, y por medio centenar de ex alumnos que no sólo les dieron la bienvenida, sino les transmitieron experiencias, anécdotas y consejos, con uno como bandera: “disfruten cada momento, porque el tiempo pasa rápido”.
Esa mezcla de emociones intensas, con el adiós definitivo a la infancia batiéndose con la certeza de un futuro inolvidable, por un lado, y por el otro los recuerdos cobrando nuevo significado, tuvo un marco: el patio interior del colegio dependiente de la Universidad, donde su directora Ana García Munitis, tras celebrar la iniciativa promovida por los ingresantes de 1965, les cedió la palabra.
MULTITUD
Una multitud, entre padres, docentes y alumnos, escuchó atentamente el afectuoso discurso de los “veteranos” dirigido a los benjamines del Nacional. “Veníamos en búsqueda de algo que no podíamos precisar bien, pero fue mucho más importante lo que encontramos”, expresaron: “no sabíamos que íbamos a ingresar en la etapa más maravillosa de la vida, la de encontrarse con uno mismo; donde le dimos justa dimensión a la palabra ‘compañero’ y encontramos a los que habrían de ser los amigos para toda la vida”.
Entre los egresados de 1970 surgió este año por primera vez, la idea de celebrar el inicio de su paso por el Colegio Nacional, intentando transmitir a los nuevos estudiantes, chicos de 12 y 13 años, las experiencias que ellos vivieron hace medio siglo.
“Capaz hoy no entienden lo que queremos decirle”, compartió Gustavo Cremaschi, uno de los responsables de la idea. “Nos gustaría que guarden la nota que les damos ahora, en una botella, una especie de cápsula del tiempo”, añadió, seguro de que con el tiempo podrán apreciar la sabiduría transmitida después de 50 años de vivencias.
Visiblemente emocionados por reencontrarse una vez más, los más de 60 ex estudiantes del Nacional se pasearon entre los ingresantes, charlando y compartiendo los momentos previos al acto oficial de apertura donde a cada uno de los chicos se les entregó una copia del mensaje elaborado entre todos.
Marcelo Guarino dijo: “son 50 años de nuestro comienzo. Soy farmaceutico, ingrese al colegio a los 12 años, soy de Mar del Plata y quiero que ellos disfruten como nosotros lo hicimos hace cinco décadas”.
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