Emotivo acto en el Concejo por el Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia

Emotivo acto en el Concejo por el Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia
El recinto del cuerpo deliberativo fue sede de una ceremonia acto en honor a los desparecidos en la última dictadura militar. Hicieron uso de la palabra todos los ediles y se descubrió una placa en honor a los pergaminenses que sufrieron las consecuencias del Proceso de Reorganización Nacional llevado adelante por la Junta Militar entre 1976 y 1983.

El viernes desde las 20:00 el recinto del Concejo Deliberante fue sede de un emotivo acto en honor a los desparecidos por la última dictadura militar. En una sesión extraordinaria, se enmarcó el acto oficial por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia con gran presencia de militantes de diferentes organizaciones políticas, familiares, funcionarios y vecinos. Estuvieron presentes también el exintendente Jorge Young (primer mandatario del retorno de la democracia) y el actual intendente Héctor María Gutiérrez.

Hicieron uso de la palabra todos los concejales y se descubrió una placa en honor a los pergaminenses que sufrieron las consecuencias del Proceso de Reorganización Nacional llevado adelante por la Junta Militar entre 1976 y 1983. El presidente del Concejo Deliberante, Leandro Peñaloza, abrió el acto rindiendo homenaje “a quienes llevaron adelante una lucha por sus ideales de libertad” y “a todos los presos políticos de nuestra ciudad que tuvieron que sufrir en el nefasto Proceso de Reorganización Nacional”.

A la introducción pronunciada por el doctor Peñaloza, le siguió un fuerte y merecido aplauso al ser nombrados cada uno de los desaparecidos que sufrió nuestra comunidad: Alejandro Ferrari, Leonor Pierro, José María Pellita, Víctor Vázquez, Hugo (Chicho) Serenelli, Alfredo Barbano, Jorge (Canario) Torrent, Jorge Daniel Raies, Alberto Manuel Pastor, Julio Di Gangi, el matrimonio compuesto por Clarisa García y Jose Cassino (oriundo de Chacabuco), María Cristina Lanzellotto, Carlos Benjamín Santillán, Gerardo Pérez y Luis Ceccón, éstos últimos restituidos a sus familias luego del hallazgo de sus restos por parte del Equipo Argentino de antropología Forense en 2011.

Luego hizo uso de la palabra la señora Amanda de Pérez, madre del joven detenido y asesinado Gerardo Pérez, que con claridad y coraje se dirigió a los presentes en estos términos: “Quisiera decir unas pocas palabras. Algunos de ustedes se preguntarán: ‘Si son unas pocas palabras, ¿por qué las escribe?’. Les explico; desde que recibimos los restos de mi hijo, como para nosotros fue el segundo duelo, estuve muy mal, hasta tuve que ir a un psiquiatra y gracias a Dios de esa salí. Pero días pasados falleció Graciela, la mamá de Pablo, el hijo de Gerardo, a quien yo quería como una hija y hace unos meses tuve un ACV, que gracias a Dios no me dejó secuelas muy graves pero sí en las piernas y en los brazos. Por eso escribo, porque después de tantas cosas vividas, mi memoria no retiene como antes. Disculpen. En nombre de mi esposo Juan Carlos, de mi hija María Laura, de mi hijo Tomás y de mis queridos nietos; estamos sumamente agradecidos a la comisión de Derechos Humanos del Concejo Deliberante que han tenido este gesto tan hermoso de rendir un homenaje a nuestros queridos desaparecidos y también quiero agradecer a los incomparables amigos de siempre, que están con nosotros alentándonos, acompañándonos desde siempre, especialmente a Mónica Filippini”.

Emocionada y agradecida, Amalia Pérez aprovechó la oportunidad para hacer extensivo el homenaje también a los padres que padecieron la injusta pérdida de sus hijos. “Mi querido hijo ya no es un desparecido, porque está con nosotros. No sé si todos lo sabrán, pero hoy podemos hacer una visita y llevarle flores. Pero hay tantos cuyos padres ya nos han dejado sin siquiera poder recibir sus restos y a quienes hoy tenemos que recordar con todo nuestro amor. Tales como los esposos Ferrari, el matrimonio Pellita, y muchos más a quienes no recuerdo ahora. Pero están en nuestro corazón seguramente.

“Quisiera despedirme diciéndoles que Dios nos ha bendecido haciendo que tengamos un Papa argentino, Francisco, y que tiene los mismos ideales que nuestros hijos. Porque la última carta que me envió Gerardo decía: ‘Mamá, todo esto es para que no haya más chicos con hambre’. Creo que eso lo dice todo. Muchas gracias.”

Luego se procedió al descubrimiento de una placa alusiva y se dio por concluida la sesión extraordinaria signada por la memoria, la emoción y el eterno clamor de justicia y reparación.

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