“Estas jornadas nos tocó el corazón”, aseguró Alejandro, un joven de Añatuya. “Tratamos de buscar el amor hacia el otro”, reflexiona Florencia, de Capital.
Entre las más de treinta mil almas, encontramos a un grupo de jóvenes santiagueños que debieron soportar las bajas temperaturas para poder encontrar un lugar privilegiado. Alejandro es un joven que, con enorme sacrificio, dejó su Añatuya natal para participar de la JMJ Río 2013.
“Estas jornadas nos tocó el corazón a todos. Queremos, a partir de ahora y siempre, sentirnos enviados al mundo para anunciar el Evangelio”, resaltó a EL LIBERAL.
“Es la primera vez que vengo y el balance es positivo. Se siente mucho el amor entre los hermanos y la confraternidad. Estoy feliz y agradecido de poder participar”, señaló.
En tanto, Florencia, de Santiago capital, enfatizó: “Rescato de estas jornadas el hecho de que todos queremos vivir mejor y tratamos de buscar el amor hacia el otro y de que contribuyamos con nuestras acciones a realizar un mundo mejor”. Daniel Arias, de Monte Quemado, vino acompañado por su esposa Elba Cosci y su hija India.
Llegaron a través de la Fundación Valdocco, junto a otras personas oriundas de Los Frentones, en la provincia del Chaco. Para Daniel, venir a Río de Janeiro fue para encontrarse “con mis hermanos en Cristo y ver al papa Francisco, un hombre que renueva las esperanzas a los jóvenes”.
Además de ellos, cerca de cuarenta jóvenes, de los ciento veinte que vinieron de Añatuya, lograron ingresar a la Catedral de Río y seguir de cerca ese encuentro “memorable y emocionante”, como dijeron, que fue conocer al papa Francisco.
Asimismo, los jóvenes que están con el padre Luis Cruz participaron de este gran encuentro con el Santo Padre. Ante cada paso de Su Santidad, los saludos y las muestras de cariño eran incesantes. Fueron devueltas con bendiciones, abrazos, besos y gestos de afecto a quienes estuvieron toda la noche esperándolo.
Hermano Ezequiel
El hermano Ezequiel no es santiagueño, sino tucumano pero, entre los 21 integrantes de la delegación que está a su cargo hay varios santiagueños.
En diálogo con EL LIBERAL, destacó: “Estamos muy felices por esta sorpresa de haber podido encontrarnos con el papa Francisco. La Jornada Mundial de la Juventud es un llamado de atención para la humanidad. Es la reunión de jóvenes de todo el mundo que se encuentran en torno a Jesús con el regalo que nos hizo Dios en enviarnos a Francisco. Queremos anunciar al mundo que Jesús está caminando con nosotros y que hay un mensaje de esperanza y de amor”.
Ezequiel remarcó que todos los chicos de la parroquia San Gerardo, a la que representa en estas jornadas, están “muy felices por la muy buena acogida que nos brindaron los brasileños. Las experiencias culturales fueron muy diversas y, por sobre todo, se vivió plenamente el Evangelio”. ¿Esto es como vivir el Pentecostés?, consultamos.
“Por todos lados se escuchan muchas lenguas. Esto te estremece el corazón y la piel porque, aunque hablemos distintas lenguas, el lenguaje del amor nos convoca en torno a Jesús. Es un nuevo Pentecostés para la Iglesia latinoamericana y la del mundo entero”.

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