Durante este miércoles se realizaron las últimas disertaciones y conferencias y los participantes destacaron el alto nivel de las exposiciones. Para concluir el encuentro, hoy se realizará la visita oficial a la obra en construcción
Mientras en el salón principal del Hotel Provincial se finalizaba la disertación “Monitoreo ambiental del impacto de emisarios: experiencia de New South Wales, Australia”, El Atlántico dialogó con el titular de Obras Sanitarias Sociedad de Estado (Osse), Mario Dell Ollio, y con el vicepresidente del Comité Conjunto sobre Sistemas de emisarios marinos de la IAHR/IWA, Tobías Beringer, acerca de las primeras impresiones del desarrollo de este simposio y de la importancia de tratar el tema del saneamiento hídrico en la sociedad.
“Del encuentro han participado más de veinte países y se han expuesto setenta trabajos, cada uno de los cuales va a dejar distintas conclusiones sobre lo hecho y también sobre lo que falta por hacer”, detalló al respecto Dell Ollio. En ese sentido, el titular de Osse se refirió a la importancia de trabajar “no sólo en la obra sino también en el monitoreo posterior, ya que es sumamente importante para controlar que lo que se hizo funcione bien”.
Por otra parte, Dell Ollio apuntó que desde la institución tomaron la decisión de que todo el personal participes de estas jornadas, “más allá de por el conocimiento, por la experiencia de intercambio”. Una vez más, el titular de Osse celebró el apoyo brindado por la Municipalidad de General Pueyrredon y destacó que este simposio “forma parte de la idea de que los congresos son una fuente de trabajo que forma parte de Mar del Plata doce meses”.
Por su parte, el vicepresidente del Comité Conjunto sobre Sistemas de emisarios marinos de la IAHR/IWA, Tobías Beringer, se mostró más que satisfecho por el desarrollo de los tres días del simposio y destacó que se haya podido trabajar en cuatro secciones definidas: ingeniería, modelado, impacto ambiental y regulaciones normativas. En ese sentido, Beringer sostuvo que la conclusión general es “el emisario submarino es una solución sin consecuencias negativas para el ambiente, que mejora mucho la calidad del agua costera”.
En esa misma línea, el profesional recordó que en el mundo hay alrededor de 140 emisarios y que todos y cada uno de ellos son ejemplos del buen funcionamiento de esta obra. “Queremos que la obra en la ciudad se termine lo más rápido posible porque el sistema costero ha estado afectado negativamente desde hace veinte años y hay daños irreparables”, consideró, para también agregar que una vez finalizada la construcción, el ecosistema requerirá de un determinado período de tiempo para la adaptación, que podría ser de uno o dos años.
LA CIUDAD COMO ESCENARIO
El Primer Simposio Internacional de tecnología submarina dio lugar a que la ciudad fuera el punto de reunión de especialistas, científicos y entendidos. Bajo esa premisa, uno de los participantes internacionales, proveniente de Perú, charló con El Atlántico acerca del encuentro -obviamente- pero también de su impresión acerca de la ciudad.
Aníbal Díaz es un trabajador en una empresa de consultoría en ingeniería medioambiental en Perú, encargado de los estudios de impacto. Con ese bagaje de información, vino a Mar del Plata para participar de este simposio y se mostró entusiasmado y complacido. “Mar del Plata es una ciudad muy bonita, me ha agradado muchísimo y me ha resultado muy acogedora”, aseguró al inicio de la charla, hecho que luego confirmó al asegurar que, luego del encuentro y atraído por la belleza de la ciudad, volverá a Mar del Plata, pero esta vez con su familia.
Sobre el encuentro, Díaz destacó el abordaje de temas técnicos de la construcción de emisarios. “Particularmente estoy interesado en lo aspectos ambientales porque la experiencia que estoy trayendo es respecto a los efectos ambientales de los emisarios”, apuntó, al mismo tiempo que resaltó que en su país –especialmente en la ciudad de Lima- el agua es un problema relevante.
En relación al simposio, el ingeniero aseguró haber visto experiencias interesantes, que llevará a su país, a modo de ejemplo. “En Lima hay dos soluciones para la problemática: una esta en construcción y la otra en licitación”, agregó. “El emisario –continuó- una vez puesto en su sitio, espera que la acción del océano sirva de sustrato para que las especies lo vayan colonizando y se vaya creando un hábitat artificial; justamente por eso el balance es netamente positivo”.
Comentá la nota