Un informe de OSSE precisa que ya se concretó el 85% de la obra e indica que se adecuará a la Planta de Tratamiento hasta que se construya la Estación Depuradora de Aguas Residuales.
Concretamente, el balance de Obras Sanitarias señala que “se están superando los desafíos” que implica llevar adelante “una de las obras más grandes en su tipo y en un mar abierto y muchas veces hostil”, que requieren de “innovación permanente e ingeniería de avanzada” para llevar adelante el primer Emisario Submarino en aguas abiertas que se construye en la Argentina, el cual “se ha previsto inaugurar en marzo del 2014 adecuándose a la actual Planta de Tratamiento hasta se finalice la ejecución de la Nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales”.
La ejecución del Emisario Submarino consiste en el tendido de 4.100 metros de cañería de dos metros de diámetro en el lecho marino, cuyos últimos 540 metros corresponden al difusor que cuenta con un puerto de salida cada 6 metros permitiendo descargar hasta 9 metros cúbicos por segundo de efluentes pretratados.
La cañería empleada es polietileno de lata densidad (PEAD) de 2 metros de diámetros y 8 centímetros de espesor; y para garantizar su estabilidad en el fondo marino lleva colocados lastres de hormigón armado fijados a la misma con pesos de de 18 y 7 toneladas cada 6 y 12 metros respectivamente.
En cuanto al frente de trabajo terrestre de la obra, OSSE precisó que “se encuentran finalizadas las obras civiles y las instalaciones electromecánicas de alimentación eléctrica, estación de bombeo y el aliviadero” que permitirán funcionar al Emisario Submarino.
Recientemente se han finalizado los trabajos para vincular las instalaciones existentes con las nuevas obras construidas en tierra: cámara de rejas del aliviadero y la cámara de interconexión a la Estación de Bombeo del Emisario.
Para ello, se trabajó en la demolición de tabiques de canales de la salida de la planta actual para vincularlos con las nuevas instalaciones, complementariamente con la ejecución de tabiques de cierre y otras obras civiles.
De esta manera, OSSE precisó que “se habilitaron al servicio las rejas finas autolimpiantes instaladas en el Aliviadero para su operación que permiten derivar los caudales excedentes en los episodios de lluvias extraordinarias, reteniendo sólidos”.
En el frente marítimo, en tanto, se avanza en la instalación bajo el mar de los empalmes (ó “manguitos”) que conectan los 5 tramos que ya fueron ubicados en la traza definitiva emplazados desde los 1.000 a los 4.100 metros de la costa, efectuando maniobras y operaciones a escala de las obras más grandes de este tipo que se realizan en el mundo.
Para llevar adelante estas maniobras, se requiere la intervención de buzos, embarcaciones y pontones de apoyo.
Además, “se ha finalizado la ejecución del muelle que permitirá instalar la cañería en zanja hasta la profundidad de -7,00 metros”, precisa el informe de OSSE, que aclara que esta “es otra de las obras auxiliares que se requiere para la construcción del emisario submarino y puede decirse que constituye en si misma una obra de grandes dimensiones“.
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