Emilio se fue sin decir lo que sabía de los desaparecidos de Trenque Lauquen

Impune, murió Emilio Ogñenovich, amigo de Menem, Duhalde, Ruckauf y los milicos. Representó lo peor de la Iglesia Católica. Fue responsable de mantener en condiciones infrahumanas a menores en un Hogar de Mercedes. Familiares de desaparecidos locales afirman que tuvo que ver con el destino de sus hijos. Trenque Lauquen supo ser su cueva hasta que comenzó a ser repudiado por las acciones del pasado y el presente.
Elena Taybo tiene la certeza de que acaba de morir una persona que sabía lo que ocurrió con su hijo desaparecido, Rodolfo Emilio Pettiná. Ya no repetirá Elena que esperará al cura Emilio a la salida de una de las misas que solía dar en la ciudad para preguntarle dónde está Rodolfo.

Elena sabe que murió una persona nefasta, de esas que ni la muerte le quitan el desprecio que supo acumular durante toda su vida.

Emilio Ogñenovich se fue como se van los genocidas que participaron en la última dictadura militar, sin decir lo que sabía de los desaparecidos.

La sociedad de Trenque Lauquen sabe que la participación del cura Emilio en la última dictadura militar no es una fábula, ni un invento de Elena. Y por eso el hombre, en sus últimas visitas a Trenque Lauquen, comenzó a sentir el repudio de algunas personas que se despegaron de la complicidad de la mayoría.

Ogñenovich tendrá que ser llorado en silencio. Con vergüenza. Por sus cómplices de Trenque Lauquen. Lo contrario sería una apología del delito, como la caravana que recibió a Traveset al regreso de mentir frente a un Tribunal de Justicia.

El cura Emilio se murió. Y la muerte no le lava culpas ni adjetivos. Ni entierra las preguntas que se llevó a la tumba.

Te seguimos preguntando, entonces, con Elena y con Mery: ¿Dónde están?. ¿Dónde están Emilio?.

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