Una emergencia permanente

Por Daniel Fernández Canedo

Los industriales hicieron un llamado de atención por el violento aumento que están sufriendo las importaciones.

El año pasado crecieron un 46% y fueron el principal argumento para que el resultado del balance comercial cayese US$ 4.800 millones.

La ola importadora es una de las respuestas a una economía que crece y, también, consecuencia de la falta de inversiones.

En su comunicado, la Unión Industrial dice que una parte del aumento de “la demanda no se está traduciendo en producción nacional”.

Desde hace tiempo, el alza del consumo que se viene registrando en electrodomésticos, autos, celulares, computadoras, parte de los cuales sólo se arman acá, se cubre con la importación y eso es difícil que vaya a cambiar .

Fue en el rubro combustibles donde el salto importador impactó con más fuerza.

Y ahí la ausencia de inversiones de los últimos años se hace sentir con intensidad , a la vez que la política oficial pone el acento en que a mayor consumo habrá más importaciones.

Las inversiones en energía demandan muchos fondos y años para madurar, pero los tiempos políticos aparecen dominados por el corto plazo y comprar afuera, aunque sea caro, es una salida de emergencia que tiende a ser permanente.

El aumento de la producción agropecuaria y los buenos precios de los granos que la Argentina exporta siguen generando dólares para poder sostener, entre otras cosas, compras caras en el exterior y un sector industrial que gasta más dólares de los que genera.

Echar mano a lo importado para cubrir demanda cuando se tienen dólares es fácil . Pero para crecer en forma sostenida y sostenible, se necesitan inversiones.

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