Dicen que cerca de 80 familias quedaron en la calle a raíz del terrible temporal. Sus casas fueron destruidas por el fuerte viento. Movilizaron policías de Tartagal por temor a los saqueos.
Los comercios y el edificio municipal cerraron y se movilizaron a 50 policías desde la ciudad de Tartagal para reforzar la seguridad, ya que temen saqueos debido al devastador panorama que se vive en esa ciudad norteña.
“El escenario es muy complicado y todavía desde el Gobierno provincial no mandaron ningún tipo de ayuda. Es tierra arrasada”, le dijo a El Tribuno esta mañana un vecino de esa ciudad que se comunicó para dar información de cómo se encuentra la ciudad norteña en estos momentos. “Te estoy hablando desde Pichanal, otra manera de comunicarnos no tenemos”, dijo Fernando al borde del llanto.
Ocurre que unas 80 familias se han quedado literalmente en la calle ya que sus viviendas fueron arrasadas por el tornado. “Parece un pueblo fantasma, hay mucha desesperación porque nadie dio la cara y nadie vino para darnos una mano, una ayuda, desde el Gobierno ni siquiera se acercaron”, indicó.
El tornado también hizo caer las antenas de las radios y esto también es todo un problema para la gente que buscan de alguna manera llevar algún mensaje tranquilizador a sus familiares.
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