Fue en el interior de una empresa de seguridad de Río Cuarto. El disparo partió de un vigilador privado. La compañía no está autorizada a prestar el servicio con armas. La madre, internada.
El viernes a las 19.15, Natalia Quevedo estaba en su trabajo: cumple funciones administrativas en Imperio Seguridad. Las imágenes registradas por las cámaras la muestran conversando con la esposa del dueño de la compañía. Uno de los guardias ingresa, se le cae la pistola y el disparo parte hacia el vientre de la joven mamá, atravesándolo.
¿Qué hacía un guardia de la empresa de vigilancia Imperio Seguridad S.A. portando un arma? La pregunta aún no tiene respuesta, y serán sus dueños, Ricardo Plot y Heriberto Antonini, quienes deberán explicarlo. Sucede que la resolución 170 del Ministerio de Gobierno, emitida el año pasado, habilitó a esta empresa a prestar servicios de seguridad “sin la autorización para el uso de armas”.
El disparo. Las cámaras de la empresa ubicada en Estado de Israel 1351 exoneran del delito de tentativa de homicidio al dueño del revólver calibre 38, un custodio de 48 años que fue demorado: se ve que el arma cayó accidentalmente, descerrajándose el disparo con final milagroso.
Eran las 19.15 cuando la bala hirió a Natalia Quevedo, quien estaba en su escritorio conversando con la esposa de Antonini, el dueño. Éste se encontraba en una oficina aledaña. Al lado de la chica estaba otro compañero. La escena se completa con dos vigiladores: del revólver de uno de ellos salió el tiro.
Unos minutos después, y luego de la Policía llegara al lugar, ubicado a unas 15 cuadras del centro de esa ciudad, la mujer ingresaba al shock room del hospital de Río Cuarto y era derivada de inmediato hacia el quirófano, donde se le practicó una doble intervención: la cesárea para que naciera la beba que gestaba y la reparación de las heridas en intestino delgado e intestino grueso.
Desde ayer, la joven está intubada, tras dejar el respirador, lo que para los médicos es un signo de recuperación favorable con el correr de los días, aunque por ahora su diagnóstico sigue siendo “en estado reservado”.
Personal de Criminalística de la Policía trabajó en la sede de la empresa. Los testimonios fueron concordantes con las imágenes registradas, por lo que la persona que manipulaba el arma quedó demorada.
Será una gran historia para recordar en los próximos días de la madre.
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Un roce
La bala calibre 32 rozó el útero de Natalia Quevedo. La beba no sufrió ninguna consecuencia física.
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