El Concejal, Marcelo Elmer, habló con BTI sobre el asalto comando que sufrió el lunes por la tarde en su casa quinta ubicada sobre Ruta 41, donde cinco personas de forma muy violenta lo golpearon y amenazaron durante casi una hora para después no llevarse absolutamente nada.
El Doctor, está convencido que se trató de un apriete, quizás político, ya que los malhechores repetían que estaban haciendo eso por un trabajo que les habían encargado.
En la entrevista, Elmer contó en detalle lo padecido y pidió a las autoridades que actúen con firmeza para evitar que vivamos en una ciudad sitiada
¿Contanos como fue el hecho?
“En realidad fue una situación eventual yo termine de trabajar y me fui hacia la quinta porque había un señora que estaba limpiando y prácticamente tenía una hora de tiempo y me quede esperando que ella termine para llevarla. No sentimos absolutamente nada ingresaron entre cuatro o cinco personas a mi domicilio, a cara libre, sin capucha, sin nada, armados, la redujeron a la empleada en la cocina y después se fueron a otro sector donde estaba yo hablando por teléfono y bueno a punta de pistola nos ataron, nos golpearon- va me golpearon a mí, gracias a Dios a ella no le pasó nada- fueron media hora, cuarenta minutos a puro golpes y amenazas”.
¿Qué se llevaron?
“Lo raro de todo esto es que bueno uno medio conoce a la gente de Baradero, te puedo decir casi con seguridad que no era gente de acá, con una forma de actuar muy organizada, con permanentes amenazas, conocían prácticamente todos los movimientos y el trabajo de uno y la excusa era que buscaban dinero, que nos quedáramos tranquilos, pero a pesar de todo eso no cedían las amenazas con la pistola, los golpes y de golpe sacaron lo básico que teníamos ahí en ese momento, no ataron a los dos, nos dejaron atados en una habitación, revolvieron la casa y no se llevaron absolutamente nada”.
¿Sabían quien eras?
“No me llamaron por mi nombre pero me dieron a entender que sabían dónde estaba el consultorio, donde trabajaba, mis horarios y que me conocían muy bien y que había sido un trabajo que le habían hecho hacer- como que estaban organizados, no fue al voleo, <nosotros vinimos acá por un trabajo y lo tenemos que hacer> es lo que repetía permanentemente, fue una situación bastante difícil, muy violenta que es la segunda vez que se repite en 20 días, la otra vez no yo estaba y esta vez se dio la casualidad que me encontraron ahí.
Da para pensar porque dos robos en menos de treinta días y que no se llevaron nada me parece que es más que sugerente no”.
¿Vos pensas que fue una apretada política?
“Yo creo que puede venir por ese lado, obviamente es una forma de meter presión, de cualquier forma yo creo que sí la política ya te lleva a estos extremos podemos esperar cualquier cosa, estamos mal y vamos a tener que tomar medidas en el asunto.
Por las características del hecho que fue más que nada una situación muy violenta para nada, no me cabe ninguna duda que fue más que nada un mensaje, una apretada”.
¿Te lastimaron?
“Tuve un golpe en la cabeza con la culata de un revolver y golpes en el cuerpo, aparte a punta de pistola en la cabeza- no fue fácil-, no me cabe ninguna duda de que había mucha intensión de meter presión”.
¿Existe algún motivo para que te metan semejante presión?
“Ayer gracias a Dios tuve la solidaridad de todos mis compañeros, creo que son los momentos donde uno tiene que bancar la postura y actuar de acuerdo a lo que piensa y no dejarse presionar por este tipo de cosas, no podemos vivir con miedo. También hay una cierta intencionalidad en todo esto, obviamente creo que desde el ejecutivo se tienen que poner las pilas de una vez por todas y empezar a tomar conciencia de que no podemos vivir en una ciudad sitiada.”
Comentá la nota